viernes, 10 de febrero de 2017

París es siempre una buena idea de Nicolas Barreau

Para aquellos que no me conozcan mucho os cuento que soy la persona menos romántica del planeta, mis géneros favoritos son el suspense (me niego a llamarlo thriller) y la histórica, pero hay dos autores del género romántico que tienen un huequito en mi estantería: Federico Moccia y Nicolas Barreau.

Conocí a Barreau por casualidad en una de mis visitas al Rastro. Me encontré con un ejemplar  de La sonrisa de las mujeres, tras leerlo busqué todo lo que había de él y lo leí de un tirón. Este autor cumple el único requisito que le pido a una novela romántica: ser creíble. Creíble en mi diccionario personal es que sea ni empalagosa ni nada del estilo de Cincuenta sombras de Grey, una historia en la que puedas identificarte con los personajes, no pido más.

París es siempre una buena idea
Editorial Booket
8.95€ en edición de bolsillo
Romántica

*SINOPSIS*
 
¿Quién no tiene un sueño por cumplir? ¿Quién no aspira, en el fondo, a encontrar el amor perfecto?
París es siempre una buena idea para buscar la verdad y encontrar el amor…
La propietaria de una pequeña y adorable papelería. Un atractivo profesor de literatura norteamericano. Dos vidas paralelas unidas por un libro infantil con una dedicatoria que esconde un misterio.

*OPINIÓN* 

Rosalie es una joven ilustradora dueña de una pequeña papelería en el bario de Saint - Germain en la que vende objetos especiales, papeles de regalo y tarjetas ilustradas por ella. Proviene de una familia acomodada, pero ella solo se siente a gusto entre sus óleos y sus ilustraciones, siempre acompañada por Shakespeare, su perro.  Quiere encontrar a ese "alguien" especial y lanza su deseo en papel todos sus cumpleaños desde la Torre Eiffel. A pesar de ser buena ilustrando no ha conseguido despuntar, hasta que recibe el encargo de ilustrar el último cuento de Max Marchais, un famoso escritor infantil, que le hará realidad alguno de sus deseos.

Robert viaja a París huyendo de un ultimátum de su novia e impulsado por el recuerdo de un viaje que hizo con su madre en su infancia. Conoce a Rosalie al descubrir en el escaparate una historia que él cree que le pertenece y que se incluye dentro de el libro.

Este autor ambienta todas sus historias en Francia, la gran mayoría en París. Tiene una prosa fácil y sin adornos y con sus descripciones hace que no necesites un mapa para orientarte, aunque jamás hayas estado en la ciudad. Describe las escenas hasta el más mínimo detalle, cosa que muchas veces puede cansar, pero el autor las usa a favor de la historia. 

Sus personajes son redondos: crecen, evolucionan, se enamoran, comenten errores, se superan a sí mismos... Barreau es capaz de dotar a sus personajes de realidad, te sientes identificados con ellos.

En París es siempre una buena idea Nicolás Barreau vuelve a enamorarnos con sus enredos y una bonita historia de amor mientras nos pasea por la Ciudad de la Luz.

Os deseo grandes lecturas,
Laura.

3 comentarios:

  1. A mi me gustó, me pareció una historia sencilla pero bonita y tierna.
    Un beso ;)

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  2. ¡Holaaa!
    Pues tiene una pinta muy buena, quizá más adelante me la plantee!
    Gracias por la reseña.
    Un besooo

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  3. Yo no soy muy de leer romántica, pero Barreau y Moccia son una excepción.
    Gracias por estar aquí desde el principio.
    Un besotote.

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