miércoles, 20 de septiembre de 2017

Aranmanoth de Ana María Matute

Durante años aplacé la lectura de Ana María Matute porque siempre pensé que me venía grande. Ahora estoy segura de que fue una gran decisión; este primer acercamiento me ha dejado un buen sabor de boca y con ganas de más.

Orso vuelve a casa para ocupar su puesto como señor de Lines tras la muerte de su padre. En el camino recuerda las voces que oía en su infancia, voces antiguas, que no parecen humanas, pero que en lugar de darle miedo lo reconfortan. Las seguirá hasta el claro de un bosque donde tendrá un encuentro con la más joven de las hadas. De ese encuentro nacerá: Aranmanoth.

Ambientada en una oscura Edad Media, Aranmanoth, es un cuento largo, una novela corta, una leyenda al calor de una hoguera. Es la lucha por un sueño que se esfuma al despertar.

Ana María Matute tiene una prosa especial, que engancha, que aturde, que embelesa. Sin duda sabe como mantener la tensión y llevar al lector por el camino que ella ha elegido hasta el final.

No puedo contar mucho sobre esta historia sin destrozaros su esencia (y ese es el motivo por el cual esta será la reseña más corta del blog), pero lo que sí puedo hacer es animaros a leerla. En serio, leedla.

¿Habéis leído a Ana María Matute? ¡Os veo en los comentarios!

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.


sábado, 16 de septiembre de 2017

Entrevista a Lidia Galiana autora de En época de tulipanes.

El día que Lidia se puso en contacto conmigo casi doy saltos de alegría porque ya llevaba unas semanas con las miras puestas en su novela.
Lidia es actriz, escritora y una mujer encantadora. Nació en 1990 y su pluma promete destacar en los próximos años.

- ¿Cómo nació En época de tulipanes?
 
Viví y trabajé en Francia durante cuatro años de mi vida. Estuve de camarera en un restaurante y todos los veranos venía la misma pareja de mujeres a cenar. Yo escribo desde que tengo uso de razón (por ahí tengo otra novela que nunca publiqué), y en el verano de 2012, observándolas mientras cenaban, pensé “¿Cuántas historias de amor (yo soy muy de libros románticos) homosexuales habrá en el mundo? Seguro que jamás habrá la misma cantidad que para heterosexuales, porque la homosexualidad ha sido tabú prácticamente siempre.” Y sentí pena porque a mí me encanta ir a una librería y pensar “¿Cuál será la próxima moñada que voy a leer?” Y aunque estoy segura de que ahora tienen muchos más libros de temática homosexual donde escoger, aunque yo escribiera 200 antes de morir, seguiría sin haber suficientes por todos los años de silencio. El amor es amor sea entre quien sea, pero hay cosas con las que uno se siente más identificado que con otras, y yo quería darles eso. Así que decidí escribir una historia de amor homosexual, y además ambientada en la guerra porque siempre quise escribir sobre época.

- ¿Qué hay de ti en Carmen?
 
 Todo. No puedo mentir. Todo el que ha leído la novela y es amigo o familiar mío no ha podido evitar para escribirme y decirme “Carmen eres tú”. Nunca tuve intención de publicar la novela, así que me adueñé de Carmen para vivir a través de ella. Y al final la estoy compartiendo con el mundo entero.

- ¿Por qué la Guerra Civil?
 
Me encantaba la materia Historia en el colegio. Me gustaba mucho estudiar para los exámenes de historia, y aunque soy FAN de Jane Austen y la época Victoriana, recuerdo que un profesor mío me dijo (cuando estábamos estudiando la Guerra Civil y yo era apenas adolescente) “Echad cuentas y veréis que sólo paso hace 60 años, ¡eso fue ayer!”. Eso me hizo sentir horror y a la vez curiosidad. ¿Cómo podían pasar esas cosas en la actualidad? Me parecía surrealista. Cuando eres una niña no comprendes los horrores del mundo, aunque ahora con 27 años sigo sin comprenderlos. Total, me obsesioné con la Guerra Civil y con la II Guerra Mundial, necesitaba saber el por qué de todo. Nunca lo encontré, pero me dio para escribir ésta novela.

- Escritora de brújula o de mapa.
 
 Escritora de “no sé lo que estoy haciendo pero en mi cabeza tiene sentido”.

- ¿Cómo te documentaste para En época de tulipanes?
 
 Como he dicho antes, ya he leído mucho en mi vida sobre esa época, aunque durante la escritura de éste libro leí muchos trabajos de profesores de universidad de las plataformas de universidades de Madrid. Gente que se había documentado mucho y que impartía esas materias a sus alumnos.

- Si tuvieras que elegir: seguir leyendo o seguir escribiendo.
 
 Pues que me maten, no puedo elegir. Nunca he dejado de hacer ni lo uno ni lo otro.

- Mójate: Carmen, Víctor, Francois o Vicente.
 
 FRANÇOIS

- ¿Cómo ha sido tu experiencia autopublicando?
 
 Muy dura, pero de autosuperación y autodescubrimiento.

- ¿Existe la inspiración?
 
 Sí, al menos en mi caso. Es cierto que no hay día que me siente a escribir que no consiga sacar algo. Pero hay días concretos que las horas son segundos para mí y no siento ni el hambre.

- ¿Qué libro te acompañaría a una isla desierta?
 
 Orgullo y Prejuicio, siempre.

- ¿Aconsejas auto publicar?
 
Sí. Es muy difícil llegar a una gran editorial de buenas a primeras, creo yo. Y aunque es duro, jamás he aprendido tanto de mí ni de la vida como haciendo esto.

- Para leer, ¿clásicos o contemporáneos?
 
 Ni lo uno ni lo otro. Sólo necesito que me atrapen.

 
 Muchas gracias a Lidia por formar parte de mi pequeño lugar y por fijarse en mí para adentrarme en su historia.
 
Por mi parte, y como siempre, os deseo grandes lecturas.
 
Laura.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Solo tú me conoces de David Levithan y Nina Lacour

A veces, y solo a veces, abandono la novela negra y la histórica para adentrarme en historias más sencillas y eso fue lo que pasó con Solo tú me conoces.

A pesar de sentarse juntos en clase de cálculo, Kate y Mark nunca han hablado. Ella tiene que dejar de huir cuando tiene miedo y él debe enfrentarse a la posibilidad de no ser correspondido. La noche en la que Kate vuelve a huir y en la que Mark lo arriesgará todo, será la misma en la que el amor los unirá.

Para ser sincera, al leer la sinopsis pensé que sería el típico romance juvenil que te entretiene, pero es mucho más. Solo tú me conoces es una historia sencilla, sin florituras, directa al grano, que te hace vivirla poniéndote en la piel de los personajes, enamorándote con ellos y de ellos.

Kate y Mark se turnarán en cada capítulo para contarnos  su historia, pero también para complementar la del otro. Los capítulos son cortos y la forma de narrar, suave y fluida, me conquistó desde el principio. Al principio la amistad instantánea que nació entre ellos no me pareció real, aunque conforme avancé en la lectura todo encajó a la perfección.

En cuanto a los personajes, Kate y Mark son dos adolescentes homosexuales y me alegró que esto se tratara con la naturalidad que merece. Son unos personajes reales y con los que te identificas. En el caso de los secundarios no fue así. Se describen, se presentan, pero da la sensación de que no forman parte de la narración.

Solo tú me conoces  ha sido, de momento, la mejor lectura del verano. Fresca, ágil y con mucho que contar.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

miércoles, 9 de agosto de 2017

En época de tulipanes de Lidia Fernández Galiana

No estoy segura de qué esperaba encontrar en este libro, pero me ha roto y arreglado el corazón a partes iguales.

Carmen y Vicente son amigos de toda la vida y todos a su alrededor creen que son pareja. Hace poco que la Guerra Civil ha terminado y Carmen acepta tener una cita con el nuevo camarero del restaurante en el que trabaja. Cita que acabará en un altercado en el que Carmen y Vicente se verán envueltos. Ambos aceptarán irse a trabajar a Londres donde conocerán a John, Víctor y François.

La Segunda Guerra Mundial, el amor y una traición les hará cambiar todos sus planes.

Es el día del dieciocho cumpleaños de su hijo Juan y Carmen le contará toda la verdad.

El amor es el gran protagonista de En época de tulipanes, pero no es una novela romántica. El amor romántico, el fraternal y la amistad se mezclan con el suspense en esta historia y la hacen brillar.
 
Carmen les da voz a Víctor, a Vicente, a François y a su hijo Juan. Unos personajes maravillosos y muy reales. No son perfectos ni quieren serlo, admiten sus errores e intentan arreglarlos y luchan por lo que quieren y por aquellos a quienes quieren aunque los demás vayan en contra.
 
La autora trata temas como la homosexualidad, el divorcio o las familias donde los hijos tienen distintos progenitores en la España de la posguerra con la naturalidad con la que deberíamos tratarlos en la actualidad. Necesitamos más historias donde la homosexualidad no sea el punto diferenciador si no algo natural. En época de tulipanes el romance entre dos hombres tiene el mismo peso que el que tiene el romance entre un hombre y una mujer y, siendo sincera, me gustó más el primero.
 
Lidia tiene una prosa ágil y limpia. Aunque en algunas ocasiones da demasiadas vueltas no es algo que moleste ni ralentice el ritmo de lectura.
 
La autora me ha recordado que detrás de los escritores autopublicados, que están infravalorados, se esconden grandes historias. Agradezco a Lidia la oportunidad de leerla y la seguiré de cerca.
 
Os deseo grandes historias,
 
Laura.
 





miércoles, 26 de julio de 2017

Juego de niños de Carmen Posadas

Tengo una pequeña obsesión con los libros cuyo protagonista es escritor, en este caso escritora, y esto fue lo primero que me llamó la atención de esta novela, pero después de su lectura tengo opiniones dispares sobre ella.
 
Cuando la realidad que rodea a Luisa Dávila, famosa escritora de thriller, empieza a parecerse a la trama de su novela y a un hecho que sucedió cuando era niña, la muerte accidental de un niño, su vida se vuelve caótica. No es capaz de separar la realidad de la ficción y todos son sospechosos.

Con Juego de niños tuve, en muchos momentos, la sensación de estar leyendo dos libros a la vez. Desde el primer capítulo se alternan extractos de la novela que está escribiendo la protagonista con la que nosotros estamos leyendo. Es una forma de narrar que siempre me ha parecido curiosa. La autora aprovecha esto para darnos unos consejos de escritura y entre unas cosas y otras cuando quieres darte cuenta estás enganchada a la trama.

La primera parte está escrita en tercera persona pero se mezcla con la voz de la protagonista que se mete constantemente en la narración; al principio esto me irritaba un poco aunque al final acabó gustándome mucho. Por otro lado, la segunda parte está narrada en primera persona y nos mete de lleno en el clímax de la historia.

El ritmo de lectura es un poco caótico. Los momentos en los que se mezcla  la novela de Luisa Dávila con la de Carmen Posadas, aunque me gustan, pueden confundir un poco. Es cierto que se distinguen bien porque están escritos con otra tipografía, pero el cambio de voz y de lenguaje son bastante bruscos. Los capítulos son largos aunque no llegan a ser pesados.

La trama, que según la sinopsis trata de la maldad infantil, si bien es cierto que engancha no llega a ahondar en el tema. Carmen Posadas te da muchos detalles sobre esa maldad y te nombra bastantes estudios y novelas que lo tratan pero en la novela se toca con pinzas, como con miedo. La autora deja un final abierto y tengo que reconocer que me gustó mucho.

A pesar de todo lo dicho volveré a leer algo de la autora. Si habéis leído este u otro libro de Carmen Posadas decídmelo en los comentarios.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

jueves, 13 de julio de 2017

Después de tantas penas de Ana Medrano

Después de tantas penas es la tercera entrega dela saga de 'Nena Castelao'. En este libro Nena vuelve a deleitarnos con su capacidad de meterse en líos porque a estas alturas ya es evidente que tiene un don para atraer a los problemas.

Cuando Nena se dirige a San Tirso para celebrar el día de Reyes se encuentra en mitad de la carretera a una joven, a la que casi atropella, semidesnuda, empapada y aterrada y decide acogerla para intentar ayudarla. Por otro lado, Esperanza, la hermana de su amiga Irene, recibe unos extraños anónimos y deciden pedirle ayuda a Nena.

Ana Medrano, la autora, ya es fija en mis lecturas. Me maravilla la forma en que narra las aventuras y desventuras de su protagonista. En esta tercera parte nos muestra otra cara del ser humano. Una cara capaz de dañar de forma consciente a un semejante y que los responsables se vayan, casi siempre, de rositas. Aunque también podremos ver que siguen existiendo personas que lo dan todo sin pedir nada a cambio.

Es una lectura rápida en la que te obligas a bajar el ritmo para disfrutar de lo que la autora no nos cuenta con palabras. Los capítulos comienzan con la estrofa de una canción, como ya hizo en Y en nosotros nuestros muertos En el lugar de siempre, que tiene algo que ver con los que nos cuenta en cada uno de ellos. Confieso que esa manera de iniciar los capítulos es algo que, ya desde el primer libro, me encanta.

Como ya es habitual conoceremos la historia a través de los ojos de Nena pero siempre acompañada de sus grandes aliados. Sole y su hijo, Lola y Guio, su tío Dado y Javier estarán a su lado para apoyarla y hacer que ponga los pies en la tierra y frene en seco cuando su vida se descarría.

Al igual que con los dos primeros libros, he disfrutado muchísimo leyendo a Ana Medrano y a su incorregible Nena. Podéis leer las reseñas de Y en nosotros nuestros muertos y En el lugar de siempre pulsando sobre el título.

Agradecer de nuevo a Ana Medrano por pensar en mí y dejar que disfrute de esa maravillosa saga. Ya tengo pendiente La ceremonia de la desolación, la cuarta parte, y no tardaré mucho en devorarla.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.


sábado, 1 de julio de 2017

La chica en la niebla de Donato Carrisi

El teléfono despierta a Flores, psiquiatra, a horas intempestivas. En Avechot, el pueblo donde vive, no pasa nada después de caer la noche. Al llegar al hospital se encuentra con un paciente al que no esperaba ver más: el agente especial Vogel. Está desorientado, lleva la ropa sucia y ensangrentada y solo recuerda que ha tenido un accidente de coche. Acompañaremos a Vogel en la investigación de la desaparición de Anna Lou, una chica de dieciséis años que se esfuma en pleno día sin dejar rastro.

La chica en la niebla es una narración trepidante con constantes saltos en el tiempo. Alterna capítulos donde nos cuenta el motivo que a llevado a Vogel a tener el accidente y, a la vez, qué fue lo que le pasó a Anna Lou. Esta estructura en los capítulos refresca la historia y ayuda a que la tensión crezca. Son capítulos largos, aunque se leen en un suspiro, con un ritmo pausado y siempre te dejan con ganas de más. Está narrado en tercera persona, pero esta voz  te confunde y te lleva por donde te quiere llevar. Dudas de todo y de todos. 

Vogel es un personaje atípico. Es frío, presuntuoso y solo sirve a una causa: él mismo. Pero algo tiene Vogel que te hace pensar que sin él el caso estaría perdido. Los personajes secundarios juegan contigo aun más que el agente especial. El narrador hará que entres en la mente de cada uno de ellos con un solo fin: manejar la tuya.

He disfrutado mucho de la trama de esta historia. Podría quedarme con el típico "te dejará sin aliento", pero esta historia va más allá. Indaga en la mente del protagonista, de los secundarios y en la del lector. Hacía mucho que un thriller no me resultaba previsible en algún momento de la lectura pero Donato Carrisi me ha tenido engañada hasta el final. ¡Y qué final! Cuando crees que ya está todo cerrado y empiezas a jactarte de que has descubierto su juego el autor te suelta la bomba. Sin duda, Carrisi sabe llegar al lector sin hacerse esperar, pero sin darle más datos de los necesarios. Al acabar la lectura necesitas más de lo que ya se conoce como el #FenómenoCarrisi.


Por último, agradecer a Duomo Ediciones el ejemplar.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

miércoles, 21 de junio de 2017

Entrevista a Jorge Pozo Soriano

Jorge apareció de sopetón una mañana de enero. Una mañana que estaba siendo bastante fea y aunque no la arregló la mejoró bastante. Hoy, meses después, he leído los dos libros que tiene publicado y Jorge se ha convertido en un amigo. Os dejo con él.

En primer lugar, muchísimas gracias, Laura, por hacerme mi primera entrevista como escritor (ya fuiste la primera en hacer una reseña de un libro mío), ¡para mí es todo un honor! Espero estar a la altura.

A vosotros, los que la leáis, también os doy las gracias. Por vuestro tiempo y vuestro interés.


- ¿Cómo nació Tamarán?

Tamarán nace de un sueño que tuve cuando vivía en Florencia. En ese sueño, un niño descendía por una ladera, rodeado de árboles y plantas, hasta que descubría un lago sobre el que caía una cascada. Tan simple como eso. De ahí, no me preguntes por qué, comencé a escribir sin ninguna intención de que fuera a derivar en una novela juvenil de fantasía (por entonces aún pensaba que sería escritor de novelas para adultos). El resultado es un libro de casi quinientas páginas escrito entre Florencia, Londres y Madrid.

- ¿Qué hay de ti en Gabriel, el personaje principal?

Sin que lo esperara, ser huérfano de madre, aunque yo no lo era cuando lo escribí. Supongo que hay algo mío en más de un personaje. En Gabriel podría ser ese gusto por la literatura fantástica o la fortaleza emocional. Sin embargo, creo que hay otro personaje que lleva más de mí que Gabriel. Al fin y al cabo, soy sagitario.

- ¿Qué significa para ti Tamarán?

Ufff, aún creo que no soy consciente del todo. Esta historia supuso que, por primera vez, tuviera en mente que iba a escribir algo con la intención de publicarlo. Hasta ese momento había escrito algún relato, poesías… pero más para mí que para querer sacarlo al mercado editorial. Con Tamarán sí lo pensé y, después de ocho años (y con otro libro publicado con anterioridad), puedo decir con mucha felicidad que lo he logrado.

- Cuéntanos, ¿tienes alguna manía al escribir?

Me imagino que muchas, pero aún no he caído demasiado en la cuenta. Lo que sí necesito, supongo que como todo escritor, es estar tranquilo, encerrarme en mis ideas y olvidarme del resto para poder concentrarme. He escrito en casas, en cafeterías, en bibliotecasSi veo que hay distracciones: cascos, música y a darle al teclado (Ludovico Einaudi, Enya y Dido han sido muy importantes en todo lo que llevo escrito).

- Crear un mundo fantástico como lo es Tamarán tiene sus riesgos, ¿cómo lo creaste?

s que riesgos lo que lleva es mucho (mucho) trabajo. “Tamarán” es el nombre que le dieron los guanches a la isla de Gran Canaria, y significa tierra de valientes, por lo que tuve que ser un valiente más para crear esa tierra. Cuando vi que la propia historia me pedía fantasía se abrieron ante mí unas posibilidades inmensas para darle rienda suelta a la imaginación. Supongo que inventarse un mundo nuevo es un arma de doble filo: por una parte, empezar de cero y crearlo todo de nuevas es, como digo, un trabajo costoso; por la otra, te permite ser libre, no tener que describir lo que ya existe, sino que esa, tu descripción, es la que dice cómo es ese lugar que te estás sacando de la manga. También ha habido personas que me han echado un cable para que ese mundo siguiera ciertas normas y fuera creíble. Manuel Francisco Reina (un escritor que os recomiendo a todos) al principio; y Ana González Duque (también recomendada, al igual que su presencia en redes) en la recta final me dieron muy buenos consejos por los que tanto Tamarán como yo les estamos muy agradecidos.

- Para leer, ¿clásicos o contemporáneos?

Por suerte he leído mucho y prácticamente de todo a lo largo de mi vida. Lo clásico está ahí por algo y siempre se puede aprender de su lectura, pero lo contemporáneo, si sabemos elegir bien, también puede aportarnos muchos beneficios. Ahora que estoy más metido en la literatura infantil y juvenil (sobre todo, fantasía) he dejado un poco de lado otro tipo de libros y sí intento estar un poco a la última en cuanto a novedades, aunque siempre tengo clásicos a mano a los que poder recurrir en caso de necesidad extrema.

- ¿Existe la inspiración?

Claro que existe, pero la falta de inspiración se suple con trabajo, con constancia. Picasso dijo eso dela inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. Si nos dejamos llevar por esos momentos en los que no estamos inspirados, gran parte del trabajo lo tiraremos por la borda. Es cierto que, por múltiples motivos, no siempre se es igual de productivo o que lo que escribimos no nos convence de la misma manera, pero soy de la opinión de que, al escribir, es mejor crear contenido en lugar de no hacer nada. El día que se esté s inspirado, siempre se puede volver atrás y revisar, corregir, cambiar, ampliar o borrarlo todo, pero el simple hecho de ser constantes y seguir escribiendo es ya muy positivo.

- ¿Planificas o te dejas llevar por las musas?

Creo que tendría que planificar más, bueno, que tendría que planificar, pero, hasta ahora, todo lo que he escrito me ha salido de forma natural. Hacerlo de esta forma me ha supuesto unos procesos de revisión muy, muy duros, pero es como me salió hacerlo. Ahora soy algo más organizado con estas cosas y voy apuntando notas de ideas que tengo sobre historias, personajes, lugares, situaciones e, incluso, diálogos o frases que se me ocurren para nuevos proyectos, aunque, a la hora de sentarme y escribir, me dejo llevar por esas musas, sí.

- ¿Qué libro te llevarías a una isla desierta?

¿Solo uno? Hago trampas y elijo dos: “Momo”, de Michael Ende, y La señora Dalloway, de Virginia Woolf. Te pondría muchos, muchos más, pero ya me he saltado un poco la norma.

- Si tuvieras que elegir, ¿seguir leyendo o seguir escribiendo?

¡Qué pregunta más complicada! Si me guiara por la vida que he llevado hasta ahora te diría que leer, ya que la lectura me ha aportado muchísima felicidad a lo largo de todos estos años, incluyendo el hecho de que hoy sea escritor. No obstante, ahora que ya he probado lo que es tener entre las manos un libro mío, saber que hay personas que los leen, que disfrutan con ellos, que se emocionanHablar con alguien que me ha leído y quiere compartir conmigo lo que ha sentido es una sensación tan maravillosa que, la verdad, no podría prescindir de ella. Por lo tanto, me quedo sin contestar la pregunta (o contestándola a medias).

- Por último, un consejo para aquellos que quieren escribir.

Siempre que alguien me ha hecho esta pregunta o que he hecho alguna charla sobre el fomento de la lectura y la escritura en centros educativos he dado la misma respuesta: leer, leer y leer; escribir, escribir y escribir. Luego ya irá todo lo demás (si se quiere entrar en el mercado editorial o pensar en una autopublicación), pero si no se lee y no se escribe, no llegaremos a ningún sitio. Parece una respuesta absurda, pero la constancia para un escritor es un porcentaje muy alto a la hora de terminar una historia. A todo se aprende con práctica, y lo de escribir, en ese sentido, no es diferente al resto.

¡Un abrazo fuerte para todos!
 
Tenéis la reseña que hice de El destino de Tamarán  en el blog y podéis leerla aquí.
 
Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.
 

miércoles, 7 de junio de 2017

Azul de medianoche de Simone Van Der Vlugt

Otro de mis géneros literarios favoritos es la novela histórica en cualquiera se sus subgéneros. Disfruto mucho tanto de las que nos hablan de un hecho real como de las que mezclan ficción y realidad. Me sorprenden los escritores que son capaces de montar toda una trama alrededor de un hecho sin alterar su verdad.

El error de una noche lleva a Catrijn a un mal matrimonio. Cuando un año después se levanta siendo viuda, solo puede sentir alivio. Al acabar el luto vende sus escasas posesiones y deja De Rijp, pueblo en el que vive, atrás. Su primer destino es Alkmaar, poco después llega a Ámsterdam, ciudad en la que trabaja como ama de llaves y de donde se tiene que marchar apresuradamente, para asentarse en Delft y conseguir vivir de su sueño: pintar cerámica.

Azul de medianoche está ambientada en la Holanda del siglo XVII. La autora nos abre las puertas del siglo de oro holandés y mezcla realidad y ficción de una manera espectacular. La venta de cerámica china, la aparición de Rembrandt como un personaje más y las magnificas descripciones lo convierten en una novela con una lectura ágil y que engancha desde las primeras páginas.

La voz de Catrijn nos acompaña durante la lectura, haciéndonos participes de todas sus vivencias. Es una mujer fuerte, decidida y dispuesta a no dejarse pisar por la vida. Vivirá varios amores que la dejarán conocer la multitud de variantes que tiene ese sentimiento, pero también se enfrentará a situaciones que la harán plantearse si tanto esfuerzo merecerá la pena.

 Los personajes secundarios nos mostrarán como se conforma la estructura social: la clase alta frente a los más humildes, a la que pertenece nuestra protagonista. Si tengo que destacar a uno de estos personajes sería a Evert, dueño de la fábrica de cerámica donde trabaja Catrijn y que será su segundo marido. Evert ha perdido a su mujer y a sus hijos en un incendio, pero no deja que esa pérdida lo consuma. Contratar a Catrijn, aun siendo mujer, en un puesto reservado a los hombre hace que se gane nuestro respeto. En el opuesto estaría Jacob, un exempleado de Catrijn, quien regresa a su vida para chantajearla y ocupar un puesto que no le pertenece. Jacob es un hombre ruin, que quiere escalar posiciones aprovechando cualquier oportunidad que se le presenta. Entre Evert y Jacob tenemos a Mattias, hermano pequeño de Evert y con el que la protagonista tendrá un fugaz, pero intenso romance. Mattias es aventurero y libre, no quiere ataduras hasta estar seguro de haber hecho todo lo que quería en la vida, su relación con Catrijn hará temblar muchos de esos ideales.

Muchas gracias a Duomo Ediciones por la oportunidad de leer Azul de medianoche.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.








martes, 30 de mayo de 2017

El destino de Tamarán de Jorge Pozo Soriano


Adentrarme en El destino de Tamarán ha sido todo un reto. Un reto y una experiencia maravillosa. La fantasía siempre es un género con el que me cuesta ponerme, pero la sinopsis me llamaba tanto la atención desde que su autor la publicó, que me puse con ella en cuanto llegó a casa.

Gabriel acaba de perder a su madre. Sube al coche molesto rumbo a unas vacaciones con las que no está de acuerdo, cuando él y su padre tienen un accidente. Ángel, su padre, sale ileso, pero Gabriel queda en un coma profundo. Despierta en Tamarán, un mundo mágico, donde nada más abrir los ojos tiene que ayudar a las ondinas, seres acuáticos, a salvar su aldea de la destrucción.
Poco después conocerá al centauro Agoney. Con él emprenderá el viaje que los llevará hasta el Volcán Sumiso para luchar en la Gran Batalla, acontecimiento que decidirá el destino de Tamarán. Por el camino, y ya junto a Beneygacim, el Gran Gélido, irán reclutando el ejército que formarán los aliados de la luz, partidarios de Atennery, y enfrentándose a los escollos que Yraya, duquesa de los duendes oscuros, les va poniendo para retrasar su llegada al volcán.
Conforme pasan los dones (días), Gabriel está más débil y el grupo teme no ser capaz de mantenerlo con vida. Abstraídos en sus pensamientos, y cargando un gran pesar, avanzan hacia la guerra que hará que Tamarán brille con luz propia o acabe sumida en la oscuridad.

A pesar de que he dicho que me cuesta entrar en las novelas de fantasía, no ha sido el caso de esta. Gabriel comienza su andadura en el mundo real y eso hace que llegar a Tamarán sea emocionante porque pasas de ese paisaje que conoces a otro donde no sabes lo que te espera, pero que te acoge sin hacerte sentir que eres un intruso.

El destino de Tamarán tiene una ambientación increíble. Conforme avanzamos en la lectura visitamos una gran cantidad de reinos y conocemos a criaturas maravillosas. Algunas conocidas, como los centauros y las ondinas, y otras que salen de la imaginación del autor, como los ciclómadas o los gélidos. El autor describe con total naturalidad las características de los edificios, plantas y seres que lo habitan.  
A pesar de sus casi quinientas páginas su lectura es fluida, sin parones. Los capítulos, que no son muy extensos, tiene todos una cantidad de páginas parecida y alternan los acontecimientos que ocurren en Tamarán con lo que pasa en la vida real. Un detalle que me gustó mucho es el hecho de que los pasajes que ocurren en la Tierra están narrados en primera persona, mientras que la trama principal lo está en tercera persona. Estos pasajes refrescan los momentos de tensión y te hacen avanzar con muchas más ganas.
Jorge ha arriesgado mucho con los personajes, pero ha hecho un gran trabajo. El protagonista, Gabriel, ha perdido recientemente a su madre y se ve envuelto en una batalla en la que tendrá que dar lo mejor de sí mismo para salvar a sus amigos. Agoney y Beneygacim, sus grandes apoyos en Tamarán, son dos personajes enormes y tan reales que a pesar de ser un centauro y un ser que necesita el frio para sobrevivir, te sientes identificado con ellos y con sus ideales. Por otra parte, Ángel, nos transmite el amor que siente hacia su hijo y cómo este es capaz de traspasar todas las fronteras. No puedo olvidarme de Yraya, la pérfida duquesa de los duendes oscuros. Nació de una relación prohibida que marcó su destino. Utilizará todo el poder de su magia negra y no se detendrá ante nada para hacerse con las riendas de Tamará. Y aquí viene el único 'pero' de esta novela: Yraya se quedó un poco a la sombra. No es que pase desapercibida, para nada. En los momentos claves saca todo su potencial, pero también creo que ese potencial podría haber dado más juego. Me quedo a muchos en el teclado, pero a esos dejo que los descubráis vosotros.

La ilustraciones, en blanco y negro, vienen de la mano de Marta Marbán de Frutos y son maravillosas, aunque tengo que decir que su tamaño dentro del libro no las ha dejado lucirse del todo.

Jorge Pozo Soriano nace en Madrid un 23 de noviembre de 1985. Es maestro de primaria y escritor de literarura infantil y juvenil. Su primer libro, Las bufandas de Lina (editorial Endymion), está dirigido a los más pequeños de la casa.

El destino de Tamarán es un paseo maravilloso entre seres únicos y reinos espectaculares, que me ha hecho recordar lo bonito que es el género de la fantasía.

Os deseo grandes lecturas,

Laura.

sábado, 27 de mayo de 2017

Arenas movedizas de Malin Person

La novela  negra es uno de mis géneros favoritos y al leer la sinopsis de esta me lancé a por ella.

Una masacre en un instituto de élite en Estocolmo lleva a Maja Norberg, la única superviviente, a convertirse en la principal sospechosa. La visión de un aula ensangrentada y los cadáveres de cinco personas nos abren las puertas del tribunal donde Maja está siendo juzgada.

Arenas movedizas tiene un tono irónico, perspicaz, pero muy claro. Maja, la protagonista, es la que nos adentra en su mundo. A pesar de que este tipo de narrador siempre te deja lagunas conseguimos entrar en su mente adolescente. Los pensamientos de Maja evolucionan de una manera sorprendente y pasan desde la picardía juvenil a transmitirnos su miedo, su sentimiento de culpa para contarnos los motivos que la llevaron, o no, a matar a sus compañeros, entre los que estaban su novio y su mejor amiga.

La novela se divide en varias partes desde las que conoceremos las distintas fases del juicio a cómo llegó, Maja, a ser la única que sobrevive.

A pesar de que el planteamiento de novela me parece original su lectura no se me hizo fluida. La poca cantidad de diálogos, las largas divagaciones de Maja y que pocas veces profundiza en los temas que se supone que denuncia hicieron que en la última parte de la novela sintiese el deseo de dejarla.

Malin Persson Giolito nació en Estocolmo en 1969. Ha trabajado como abogada en el mayor bufete de los países nórdicos y como funcionaria de la Comisión Europea en Bruselas. Ha publicado tres libros antes de Arenas movedizas, que va a ser editada en 24 países tras su gran éxito en Suecia, donde ha sido elegida Mejor Novela de Suspense del Año, el premio literario oficial que concede la Academia Sueca de Escritores de Misterio. Vive en Bruselas con su marido y sus tres hijas.

martes, 23 de mayo de 2017

En el lugar de siempre de Ana Medrano

Desde que leí  Y en nosotros nuestros muertos supe que no dejaría pasar mucho tiempo antes de volver a leer a Ana. Y es que Ana y su Nena Castelao tienen algo que enganchan, que enamora.

En En el lugar de siempre Nena se embarca en una nueva investigación, pero esta vez de la mano de su tío Daniel. Dado le pedirá ayuda con algo que ha ocultado a su familia durante treinta años. Nuestra protagonista no dudará en tenderle la mano a su tío mientras una nueva amenaza ronda a los Castelao.

Con esta nueva novela, Ana Medrano, desmiente eso de `las segundas partes nunca fueron buenas`. Sigue la línea de su antecesora (tenéis la reseña aquí ) y nos deja conocer un poco más a Nena, pero también ahondar en el pasado de Dado, personaje que ya en Y en nosotros nuestros muertos destacaba tanto por su carisma como por lo que no nos contaba.

Junto a Nena y Dado siguen Guio y Lola, Sole y su hijo y Javier, el inspector que enamoró a Nena, y a muchas lectoras, en la anterior novela. Pero en esta ocasión es Silvana, la pareja del primer marido de Nena y padre de Guio, quien la traerá de cabeza.

De nuevo, la autora, nos sorprende con una prosa ágil y fresca; unos personajes reales con miedos e inseguridades; una historia de amor que crece poco a poco y una trama secundaria que enriquece la trama principal.

Secretos de familia, amores que crecen y otros que se estacan, personas interesadas y el amor como defensa son las bases de En el lugar de siempre.


Ana Medrano nació en Madrid en 1965, estudió Arte, vivió dos años en Londres y tiene dos hijos. A 'Y en nosotros nuestros muertos' le siguen 'En el lugar de siempre' y 'Después de tantas penas'. Actualmente la autora está dando los último retoques a la cuarta y última parte de la saga 'Nena Castelao'.

¿Habéis leído el libro? Contadme en los comentarios que os ha parecido. Sino lo habéis hecho os recomiendo que lo hagáis, yo me pongo en unos días con su tercera parte. Muchas gracias a Ana Medrano por la oportunidad de leerla.


Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

viernes, 12 de mayo de 2017

Tiempo de arena de Inma Chacón

Buscando información para un artículo sobre escritoras extremeñas llegué a la web de una biblioteca donde, en una de sus entradas, hablaban de unas jornadas por el día del libro donde participaba Inma Chacón. Poco después llegó a mis manos, sin esperarlo, este libro. Alguien me dijo hace tiempo que las mejores lecturas son las de aquellos libros que llegan a ti por casualidad y con Tiempo de arena puedo decir que, al menos en mi caso, esa afirmación es cierta.
 
En sus últimos momentos María Francisca, Xisca, clama por sus hijos. Con ella están su madre y sus tías, quienes no sabían que su sobrina había tenido descendencia. Mariana, su madre, niega una y otra vez que esos hijos existan, pero la insistencia de Xisca hace sospechar a Munda y Alejandra de sinceridad de su hermana. A partir de ahí conoceremos a las cuatro mujeres Camp de la Cruz, familia en la que recae el marquesado de Sotoñal, y su historia.
 
Inma Chacón habla sobre las mujeres. Habla de su fuerza y de la lucha que iniciaron contra la represión y lo intolerancia que sufrían. He leído muchos libros en los que se habla de las pioneras en la lucha por los derechos de la mujer, la mayoría ambientadas fuera de nuestras fronteras, y descubrir que esta lo está en España es uno de los motivos por los que este libro me ha enamorado. También nos inicia en la masonería femenina y de esas primeras mujeres que cruzaron la línea, impuesta por el patriarcado, allanando el camino de las que vendríamos después.
 
Tiempo de arena tiene una ambientación maravillosa. Viajaremos a Manila justo cuando empiezan las revueltas en Filipinas que acabaran con la independencia de estas de la corona española. Estas revueltas harán que el padre de las protagonistas decida volver a Toledo y será allí donde suceda toda la trama. La narración se inicia en los últimos momentos de vida de Xisca y la autora alterna el pasado y el presente para contarnos la historia de Mariana, Munda, Alejandra y Xisca.
 
Los personajes son para mí lo mejor de esta historia. en un principio pueden parecer estereotipos de la época en la que transcurre, pero conforme avanza la lectura las protagonistas sacarán todo su carácter y lucharan contra lo que les pongan. Mariana, la marquesa de Sotoñal, es altiva y fría y hará todo lo posible por mantener las apariencias. Munda es inteligente, vital y saca de quicio a Mariana; nos enseñará que el amor lo puede todo. Alejandra, la más pequeña de las hermanas, es una mujer adelantada a su tiempo, estudiará una carrera de hombres en una época (principios del siglo XX) en la que eso solo era un sueño y vivirá el amor a su manera. Xisca, la hija de Mariana, sufrirá un revés siendo muy joven que la marcará hasta el día de su muerte.
 
Inma Chacón es doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y profesora de Documentación. Ha sido decana de la facultad de Comunicación y Humanidades en la Universidad Europea. Fundó y dirigió la revista digital Binaria : Revista de Comunicación, Cultura y Tecnología . La princesa india (Alfaguara) fue su primera incursión en el mundo de la narrativa seguido por  Las filipinianas (Alfaguara).
 
Nació en Zafra, Extremadura, en 1954. Su padre, Antonio Chacón, que fue alcalde de Zafra, tenía inquietudes literarias: escribía poemas con el seudónimo Hache y leía poesía a su familia. Falleció cuando Inma tenía 11 años. María Gutiérrez, la madre, partió al año siguiente a Madrid , donde se instalaron.
 
Inma dice que aprendió a leer literatura "muy pronto": "Mi padre era poeta y mi madre ha sido una gran aficionada a la lectura, así es que desde muy jovencita ella nos elegía los libros".
Ha sido columnista de El Periódico de Extremadura desde fines de 2005 y colabora con diversos medios.
 
Su primera novela, La princesa india es un homenaje a su hermana, pues era una historia que ella quería escribir cuando enfermó del cáncer que terminaría con su vida en 2003. Dulce le pidió a Inma que realizara ese proyecto.
 
Tiempo de arena es una novela llena de secretos y dolor pero también de amor y nuevas oportunidades, de tiempo para pensar y perdonar. Una historia donde la felicidad y la tristeza se mezclan como lo hace en la vida de cada día, con sus luces y sus sombras.
 
Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

viernes, 5 de mayo de 2017

La (re)vuelta de los clásicos



Queridos clásicos:
Intentar definiros sería como pretender cruzar el Pacífico en una balsa hinchable llena de agujeros. Hay quién dice de vosotros que sois la esencia de la literatura actual, la sangre que hubo de derramarse para que otros tuviesen un hilo del que tirar. Pero también tenéis vuestros detractores. Esos que dicen que sois morralla, aburrimiento y que os habéis llevado una fama inmerecida.
No quiero definiros y, a la vez, necesito hacerlo. Tampoco quiero caer en los tópicos aunque no encuentro otra manera de hacerlo que repitiendo lo que ya se ha dicho de vosotros. Rosa montero dice en ‘El amor de mi vida’: [...] son esos libros inabarcables y tenaces que, aunque pasen las décadas y los siglos, siguen susurrándonos cosas al oído. Esa es, sin duda, la esencia de un clásico. Sus tramas no pasan de moda (y no me refiero solo a la parte literaria), ya que las bases en las que están apoyadas son de una solidez aplastante. Os pongo algún ejemplo:
Hace algo más de un siglo ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’ cosechó grandes críticas (positivas y negativas; porque nunca llueve a gusto de todos) por ser una mezcla de novela de aventuras y ciencia ficción, pero hoy ese submarino es real y también hay por ahí algún que otro capitán Nemo. A mediados del siglo pasado George Owell publicó ‘1984’, una distopía que se basa en un desconocido que vigila los movimientos de toda una sociedad para que nada ni nadie se salga del cuadro que él ha pintado, algo que no ha tardado mucho en ser una posibilidad muy cercana a la realidad. En 1973, el grandísimo Michael Ende nos regaló ‘Momo’, distopía infantil que nos habla de como perdemos el tiempo en banalidades y como dejamos que nos lo roben.
Y hablando de robar el tiempo ¿recordais las listas de lecturas obligatorias? Todos hemos sentido escalofríos cuando al empezar el curso nos daban la famosa lista (sí, los lectores también. Somos mortales, al fin y al cabo), ya que traían consigo a los temidos, odiados y en algún extraño caso, como el mío, esperados libros clásicos. Las esperaba con tantas ganas que cuando leía nombres como Bécquer, Lope de Vega o Cervantes me revolvía incómoda en la silla y me daban sudores. ¿El motivo? Ya eran viejos conocidos. Y yo quería mundos viejos, pero nuevos para mí.
Recomendar a un lector un clásico es como plantarse en mitad de un tiroteo y esperar que ninguna bala te toque. La realidad es que estás buscando la bala que lleva tu nombre, pero la satisfacción de escuchar: ‘pues me ha encantado’, te cose la cicatriz. Italo Calvino decía: ‘Los clásicos son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad’. No tengo nada que añadir.
Y queriendo hacer volver a la mula al trigo, os cuento que me crié en una casa en la que vivían seis personas más, ninguna de ellas leía por lo que solo tenía a mano los libros de lectura obligatoria de mis hermanos mayores. Libros que eran leídos para los trabajos de clase y después eran abandonados en una caja. De esa caja nació mi amor a este género. ‘El camino’ de Miguel Delibes y ‘Los escarabajos vuelan al atardecer’ de María Gripe fueron devorados sin piedad durante los largos, tórridos y salvajes veranos extremeños. Pero también tuve pesadillas por culpa de las leyendas de Bécquer y me sacaba de quicio la lírica de Lope de Vega. Por eso la entrega de las dichosas listas acabaron siendo mi momento favorito del curso. Tachaba los ya leídos y me iba directa a por los que se mostraban nuevos y relucientes para mí.
¿Y a qué viene todo este discurso? Pues al simple hecho de que los clásicos os estáis revolviendo, gritando un aquí estoy imposible de ignorar. En un siglo en el que publicar un libro ya no depende del respaldo de una editorial, donde las novedades te aturullan y la oferta literaria se desmadra muchos huimos despavoridos a refugiarnos en la apacible y extraña paz que dais esos libros que todos conocemos, esos que lleváis años invadiendo nuestro espacio, nuestra lista de eternos pendientes. Os hemos cogido, manoseado y devuelto a vuestro lugar porque si lleváis décadas esperando, que más da una semana más. Pero entre tanto autor nuevo y tantas terceras partes de historias que ya pensábamos cerradas, los clásicos habéis iniciado vuestra reconquista ofreciéndonos una mirada nueva a lo que ahora vivimos. Porque muy pocas de las cosas que suceden (y de las que se escriben) hoy son realmente nuevas.
Mis queridos clásicos, creo que a pesar de mis intentos no conseguiré convencer a muchos de que estáis ahí desde siempre para revolvernos el pelo, las enaguas y curarnos algunas heridas. Me conformo con que tan solo uno decide sacar de su encierro a Darcy y Bonnet para enamorarse; a Bastián y Fuyur para volar por toda Fantasía; para ayudar a Momo y Casiopea a luchar contra los Hombres Grises; a la familia Buendía; a Ana Ozores; a Lolita; o para escuchar decir a Sherlock: 'Elemental, mi querido Watson'; para amar Frankenstein o salir a investigar con Guillermo de Baskerville. De una manera o de otra, vosotros solos os bastáis para iniciar una y otra vez vuestra (re)vuelta.
Laura.