miércoles, 21 de junio de 2017

Entrevista a Jorge Pozo Soriano

Jorge apareció de sopetón una mañana de enero. Una mañana que estaba siendo bastante fea y aunque no la arregló la mejoró bastante. Hoy, meses después, he leído los dos libros que tiene publicado y Jorge se ha convertido en un amigo. Os dejo con él.

En primer lugar, muchísimas gracias, Laura, por hacerme mi primera entrevista como escritor (ya fuiste la primera en hacer una reseña de un libro mío), ¡para mí es todo un honor! Espero estar a la altura.

A vosotros, los que la leáis, también os doy las gracias. Por vuestro tiempo y vuestro interés.


- ¿Cómo nació Tamarán?

Tamarán nace de un sueño que tuve cuando vivía en Florencia. En ese sueño, un niño descendía por una ladera, rodeado de árboles y plantas, hasta que descubría un lago sobre el que caía una cascada. Tan simple como eso. De ahí, no me preguntes por qué, comencé a escribir sin ninguna intención de que fuera a derivar en una novela juvenil de fantasía (por entonces aún pensaba que sería escritor de novelas para adultos). El resultado es un libro de casi quinientas páginas escrito entre Florencia, Londres y Madrid.

- ¿Qué hay de ti en Gabriel, el personaje principal?

Sin que lo esperara, ser huérfano de madre, aunque yo no lo era cuando lo escribí. Supongo que hay algo mío en más de un personaje. En Gabriel podría ser ese gusto por la literatura fantástica o la fortaleza emocional. Sin embargo, creo que hay otro personaje que lleva más de mí que Gabriel. Al fin y al cabo, soy sagitario.

- ¿Qué significa para ti Tamarán?

Ufff, aún creo que no soy consciente del todo. Esta historia supuso que, por primera vez, tuviera en mente que iba a escribir algo con la intención de publicarlo. Hasta ese momento había escrito algún relato, poesías… pero más para mí que para querer sacarlo al mercado editorial. Con Tamarán sí lo pensé y, después de ocho años (y con otro libro publicado con anterioridad), puedo decir con mucha felicidad que lo he logrado.

- Cuéntanos, ¿tienes alguna manía al escribir?

Me imagino que muchas, pero aún no he caído demasiado en la cuenta. Lo que sí necesito, supongo que como todo escritor, es estar tranquilo, encerrarme en mis ideas y olvidarme del resto para poder concentrarme. He escrito en casas, en cafeterías, en bibliotecasSi veo que hay distracciones: cascos, música y a darle al teclado (Ludovico Einaudi, Enya y Dido han sido muy importantes en todo lo que llevo escrito).

- Crear un mundo fantástico como lo es Tamarán tiene sus riesgos, ¿cómo lo creaste?

s que riesgos lo que lleva es mucho (mucho) trabajo. “Tamarán” es el nombre que le dieron los guanches a la isla de Gran Canaria, y significa tierra de valientes, por lo que tuve que ser un valiente más para crear esa tierra. Cuando vi que la propia historia me pedía fantasía se abrieron ante mí unas posibilidades inmensas para darle rienda suelta a la imaginación. Supongo que inventarse un mundo nuevo es un arma de doble filo: por una parte, empezar de cero y crearlo todo de nuevas es, como digo, un trabajo costoso; por la otra, te permite ser libre, no tener que describir lo que ya existe, sino que esa, tu descripción, es la que dice cómo es ese lugar que te estás sacando de la manga. También ha habido personas que me han echado un cable para que ese mundo siguiera ciertas normas y fuera creíble. Manuel Francisco Reina (un escritor que os recomiendo a todos) al principio; y Ana González Duque (también recomendada, al igual que su presencia en redes) en la recta final me dieron muy buenos consejos por los que tanto Tamarán como yo les estamos muy agradecidos.

- Para leer, ¿clásicos o contemporáneos?

Por suerte he leído mucho y prácticamente de todo a lo largo de mi vida. Lo clásico está ahí por algo y siempre se puede aprender de su lectura, pero lo contemporáneo, si sabemos elegir bien, también puede aportarnos muchos beneficios. Ahora que estoy más metido en la literatura infantil y juvenil (sobre todo, fantasía) he dejado un poco de lado otro tipo de libros y sí intento estar un poco a la última en cuanto a novedades, aunque siempre tengo clásicos a mano a los que poder recurrir en caso de necesidad extrema.

- ¿Existe la inspiración?

Claro que existe, pero la falta de inspiración se suple con trabajo, con constancia. Picasso dijo eso dela inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. Si nos dejamos llevar por esos momentos en los que no estamos inspirados, gran parte del trabajo lo tiraremos por la borda. Es cierto que, por múltiples motivos, no siempre se es igual de productivo o que lo que escribimos no nos convence de la misma manera, pero soy de la opinión de que, al escribir, es mejor crear contenido en lugar de no hacer nada. El día que se esté s inspirado, siempre se puede volver atrás y revisar, corregir, cambiar, ampliar o borrarlo todo, pero el simple hecho de ser constantes y seguir escribiendo es ya muy positivo.

- ¿Planificas o te dejas llevar por las musas?

Creo que tendría que planificar más, bueno, que tendría que planificar, pero, hasta ahora, todo lo que he escrito me ha salido de forma natural. Hacerlo de esta forma me ha supuesto unos procesos de revisión muy, muy duros, pero es como me salió hacerlo. Ahora soy algo más organizado con estas cosas y voy apuntando notas de ideas que tengo sobre historias, personajes, lugares, situaciones e, incluso, diálogos o frases que se me ocurren para nuevos proyectos, aunque, a la hora de sentarme y escribir, me dejo llevar por esas musas, sí.

- ¿Qué libro te llevarías a una isla desierta?

¿Solo uno? Hago trampas y elijo dos: “Momo”, de Michael Ende, y La señora Dalloway, de Virginia Woolf. Te pondría muchos, muchos más, pero ya me he saltado un poco la norma.

- Si tuvieras que elegir, ¿seguir leyendo o seguir escribiendo?

¡Qué pregunta más complicada! Si me guiara por la vida que he llevado hasta ahora te diría que leer, ya que la lectura me ha aportado muchísima felicidad a lo largo de todos estos años, incluyendo el hecho de que hoy sea escritor. No obstante, ahora que ya he probado lo que es tener entre las manos un libro mío, saber que hay personas que los leen, que disfrutan con ellos, que se emocionanHablar con alguien que me ha leído y quiere compartir conmigo lo que ha sentido es una sensación tan maravillosa que, la verdad, no podría prescindir de ella. Por lo tanto, me quedo sin contestar la pregunta (o contestándola a medias).

- Por último, un consejo para aquellos que quieren escribir.

Siempre que alguien me ha hecho esta pregunta o que he hecho alguna charla sobre el fomento de la lectura y la escritura en centros educativos he dado la misma respuesta: leer, leer y leer; escribir, escribir y escribir. Luego ya irá todo lo demás (si se quiere entrar en el mercado editorial o pensar en una autopublicación), pero si no se lee y no se escribe, no llegaremos a ningún sitio. Parece una respuesta absurda, pero la constancia para un escritor es un porcentaje muy alto a la hora de terminar una historia. A todo se aprende con práctica, y lo de escribir, en ese sentido, no es diferente al resto.

¡Un abrazo fuerte para todos!
 
Tenéis la reseña que hice de El destino de Tamarán  en el blog y podéis leerla aquí.
 
Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.
 

miércoles, 7 de junio de 2017

Azul de medianoche de Simone Van Der Vlugt

Otro de mis géneros literarios favoritos es la novela histórica en cualquiera se sus subgéneros. Disfruto mucho tanto de las que nos hablan de un hecho real como de las que mezclan ficción y realidad. Me sorprenden los escritores que son capaces de montar toda una trama alrededor de un hecho sin alterar su verdad.

El error de una noche lleva a Catrijn a un mal matrimonio. Cuando un año después se levanta siendo viuda, solo puede sentir alivio. Al acabar el luto vende sus escasas posesiones y deja De Rijp, pueblo en el que vive, atrás. Su primer destino es Alkmaar, poco después llega a Ámsterdam, ciudad en la que trabaja como ama de llaves y de donde se tiene que marchar apresuradamente, para asentarse en Delft y conseguir vivir de su sueño: pintar cerámica.

Azul de medianoche está ambientada en la Holanda del siglo XVII. La autora nos abre las puertas del siglo de oro holandés y mezcla realidad y ficción de una manera espectacular. La venta de cerámica china, la aparición de Rembrandt como un personaje más y las magnificas descripciones lo convierten en una novela con una lectura ágil y que engancha desde las primeras páginas.

La voz de Catrijn nos acompaña durante la lectura, haciéndonos participes de todas sus vivencias. Es una mujer fuerte, decidida y dispuesta a no dejarse pisar por la vida. Vivirá varios amores que la dejarán conocer la multitud de variantes que tiene ese sentimiento, pero también se enfrentará a situaciones que la harán plantearse si tanto esfuerzo merecerá la pena.

 Los personajes secundarios nos mostrarán como se conforma la estructura social: la clase alta frente a los más humildes, a la que pertenece nuestra protagonista. Si tengo que destacar a uno de estos personajes sería a Evert, dueño de la fábrica de cerámica donde trabaja Catrijn y que será su segundo marido. Evert ha perdido a su mujer y a sus hijos en un incendio, pero no deja que esa pérdida lo consuma. Contratar a Catrijn, aun siendo mujer, en un puesto reservado a los hombre hace que se gane nuestro respeto. En el opuesto estaría Jacob, un exempleado de Catrijn, quien regresa a su vida para chantajearla y ocupar un puesto que no le pertenece. Jacob es un hombre ruin, que quiere escalar posiciones aprovechando cualquier oportunidad que se le presenta. Entre Evert y Jacob tenemos a Mattias, hermano pequeño de Evert y con el que la protagonista tendrá un fugaz, pero intenso romance. Mattias es aventurero y libre, no quiere ataduras hasta estar seguro de haber hecho todo lo que quería en la vida, su relación con Catrijn hará temblar muchos de esos ideales.

Muchas gracias a Duomo Ediciones por la oportunidad de leer Azul de medianoche.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.








martes, 30 de mayo de 2017

El destino de Tamarán de Jorge Pozo Soriano


Adentrarme en El destino de Tamarán ha sido todo un reto. Un reto y una experiencia maravillosa. La fantasía siempre es un género con el que me cuesta ponerme, pero la sinopsis me llamaba tanto la atención desde que su autor la publicó, que me puse con ella en cuanto llegó a casa.

Gabriel acaba de perder a su madre. Sube al coche molesto rumbo a unas vacaciones con las que no está de acuerdo, cuando él y su padre tienen un accidente. Ángel, su padre, sale ileso, pero Gabriel queda en un coma profundo. Despierta en Tamarán, un mundo mágico, donde nada más abrir los ojos tiene que ayudar a las ondinas, seres acuáticos, a salvar su aldea de la destrucción.
Poco después conocerá al centauro Agoney. Con él emprenderá el viaje que los llevará hasta el Volcán Sumiso para luchar en la Gran Batalla, acontecimiento que decidirá el destino de Tamarán. Por el camino, y ya junto a Beneygacim, el Gran Gélido, irán reclutando el ejército que formarán los aliados de la luz, partidarios de Atennery, y enfrentándose a los escollos que Yraya, duquesa de los duendes oscuros, les va poniendo para retrasar su llegada al volcán.
Conforme pasan los dones (días), Gabriel está más débil y el grupo teme no ser capaz de mantenerlo con vida. Abstraídos en sus pensamientos, y cargando un gran pesar, avanzan hacia la guerra que hará que Tamarán brille con luz propia o acabe sumida en la oscuridad.

A pesar de que he dicho que me cuesta entrar en las novelas de fantasía, no ha sido el caso de esta. Gabriel comienza su andadura en el mundo real y eso hace que llegar a Tamarán sea emocionante porque pasas de ese paisaje que conoces a otro donde no sabes lo que te espera, pero que te acoge sin hacerte sentir que eres un intruso.

El destino de Tamarán tiene una ambientación increíble. Conforme avanzamos en la lectura visitamos una gran cantidad de reinos y conocemos a criaturas maravillosas. Algunas conocidas, como los centauros y las ondinas, y otras que salen de la imaginación del autor, como los ciclómadas o los gélidos. El autor describe con total naturalidad las características de los edificios, plantas y seres que lo habitan.  
A pesar de sus casi quinientas páginas su lectura es fluida, sin parones. Los capítulos, que no son muy extensos, tiene todos una cantidad de páginas parecida y alternan los acontecimientos que ocurren en Tamarán con lo que pasa en la vida real. Un detalle que me gustó mucho es el hecho de que los pasajes que ocurren en la Tierra están narrados en primera persona, mientras que la trama principal lo está en tercera persona. Estos pasajes refrescan los momentos de tensión y te hacen avanzar con muchas más ganas.
Jorge ha arriesgado mucho con los personajes, pero ha hecho un gran trabajo. El protagonista, Gabriel, ha perdido recientemente a su madre y se ve envuelto en una batalla en la que tendrá que dar lo mejor de sí mismo para salvar a sus amigos. Agoney y Beneygacim, sus grandes apoyos en Tamarán, son dos personajes enormes y tan reales que a pesar de ser un centauro y un ser que necesita el frio para sobrevivir, te sientes identificado con ellos y con sus ideales. Por otra parte, Ángel, nos transmite el amor que siente hacia su hijo y cómo este es capaz de traspasar todas las fronteras. No puedo olvidarme de Yraya, la pérfida duquesa de los duendes oscuros. Nació de una relación prohibida que marcó su destino. Utilizará todo el poder de su magia negra y no se detendrá ante nada para hacerse con las riendas de Tamará. Y aquí viene el único 'pero' de esta novela: Yraya se quedó un poco a la sombra. No es que pase desapercibida, para nada. En los momentos claves saca todo su potencial, pero también creo que ese potencial podría haber dado más juego. Me quedo a muchos en el teclado, pero a esos dejo que los descubráis vosotros.

La ilustraciones, en blanco y negro, vienen de la mano de Marta Marbán de Frutos y son maravillosas, aunque tengo que decir que su tamaño dentro del libro no las ha dejado lucirse del todo.

Jorge Pozo Soriano nace en Madrid un 23 de noviembre de 1985. Es maestro de primaria y escritor de literarura infantil y juvenil. Su primer libro, Las bufandas de Lina (editorial Endymion), está dirigido a los más pequeños de la casa.

El destino de Tamarán es un paseo maravilloso entre seres únicos y reinos espectaculares, que me ha hecho recordar lo bonito que es el género de la fantasía.

Os deseo grandes lecturas,

Laura.

sábado, 27 de mayo de 2017

Arenas movedizas de Malin Person

La novela  negra es uno de mis géneros favoritos y al leer la sinopsis de esta me lancé a por ella.

Una masacre en un instituto de élite en Estocolmo lleva a Maja Norberg, la única superviviente, a convertirse en la principal sospechosa. La visión de un aula ensangrentada y los cadáveres de cinco personas nos abren las puertas del tribunal donde Maja está siendo juzgada.

Arenas movedizas tiene un tono irónico, perspicaz, pero muy claro. Maja, la protagonista, es la que nos adentra en su mundo. A pesar de que este tipo de narrador siempre te deja lagunas conseguimos entrar en su mente adolescente. Los pensamientos de Maja evolucionan de una manera sorprendente y pasan desde la picardía juvenil a transmitirnos su miedo, su sentimiento de culpa para contarnos los motivos que la llevaron, o no, a matar a sus compañeros, entre los que estaban su novio y su mejor amiga.

La novela se divide en varias partes desde las que conoceremos las distintas fases del juicio a cómo llegó, Maja, a ser la única que sobrevive.

A pesar de que el planteamiento de novela me parece original su lectura no se me hizo fluida. La poca cantidad de diálogos, las largas divagaciones de Maja y que pocas veces profundiza en los temas que se supone que denuncia hicieron que en la última parte de la novela sintiese el deseo de dejarla.

Malin Persson Giolito nació en Estocolmo en 1969. Ha trabajado como abogada en el mayor bufete de los países nórdicos y como funcionaria de la Comisión Europea en Bruselas. Ha publicado tres libros antes de Arenas movedizas, que va a ser editada en 24 países tras su gran éxito en Suecia, donde ha sido elegida Mejor Novela de Suspense del Año, el premio literario oficial que concede la Academia Sueca de Escritores de Misterio. Vive en Bruselas con su marido y sus tres hijas.

martes, 23 de mayo de 2017

En el lugar de siempre de Ana Medrano

Desde que leí  Y en nosotros nuestros muertos supe que no dejaría pasar mucho tiempo antes de volver a leer a Ana. Y es que Ana y su Nena Castelao tienen algo que enganchan, que enamora.

En En el lugar de siempre Nena se embarca en una nueva investigación, pero esta vez de la mano de su tío Daniel. Dado le pedirá ayuda con algo que ha ocultado a su familia durante treinta años. Nuestra protagonista no dudará en tenderle la mano a su tío mientras una nueva amenaza ronda a los Castelao.

Con esta nueva novela, Ana Medrano, desmiente eso de `las segundas partes nunca fueron buenas`. Sigue la línea de su antecesora (tenéis la reseña aquí ) y nos deja conocer un poco más a Nena, pero también ahondar en el pasado de Dado, personaje que ya en Y en nosotros nuestros muertos destacaba tanto por su carisma como por lo que no nos contaba.

Junto a Nena y Dado siguen Guio y Lola, Sole y su hijo y Javier, el inspector que enamoró a Nena, y a muchas lectoras, en la anterior novela. Pero en esta ocasión es Silvana, la pareja del primer marido de Nena y padre de Guio, quien la traerá de cabeza.

De nuevo, la autora, nos sorprende con una prosa ágil y fresca; unos personajes reales con miedos e inseguridades; una historia de amor que crece poco a poco y una trama secundaria que enriquece la trama principal.

Secretos de familia, amores que crecen y otros que se estacan, personas interesadas y el amor como defensa son las bases de En el lugar de siempre.


Ana Medrano nació en Madrid en 1965, estudió Arte, vivió dos años en Londres y tiene dos hijos. A 'Y en nosotros nuestros muertos' le siguen 'En el lugar de siempre' y 'Después de tantas penas'. Actualmente la autora está dando los último retoques a la cuarta y última parte de la saga 'Nena Castelao'.

¿Habéis leído el libro? Contadme en los comentarios que os ha parecido. Sino lo habéis hecho os recomiendo que lo hagáis, yo me pongo en unos días con su tercera parte. Muchas gracias a Ana Medrano por la oportunidad de leerla.


Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

viernes, 12 de mayo de 2017

Tiempo de arena de Inma Chacón

Buscando información para un artículo sobre escritoras extremeñas llegué a la web de una biblioteca donde, en una de sus entradas, hablaban de unas jornadas por el día del libro donde participaba Inma Chacón. Poco después llegó a mis manos, sin esperarlo, este libro. Alguien me dijo hace tiempo que las mejores lecturas son las de aquellos libros que llegan a ti por casualidad y con Tiempo de arena puedo decir que, al menos en mi caso, esa afirmación es cierta.
 
En sus últimos momentos María Francisca, Xisca, clama por sus hijos. Con ella están su madre y sus tías, quienes no sabían que su sobrina había tenido descendencia. Mariana, su madre, niega una y otra vez que esos hijos existan, pero la insistencia de Xisca hace sospechar a Munda y Alejandra de sinceridad de su hermana. A partir de ahí conoceremos a las cuatro mujeres Camp de la Cruz, familia en la que recae el marquesado de Sotoñal, y su historia.
 
Inma Chacón habla sobre las mujeres. Habla de su fuerza y de la lucha que iniciaron contra la represión y lo intolerancia que sufrían. He leído muchos libros en los que se habla de las pioneras en la lucha por los derechos de la mujer, la mayoría ambientadas fuera de nuestras fronteras, y descubrir que esta lo está en España es uno de los motivos por los que este libro me ha enamorado. También nos inicia en la masonería femenina y de esas primeras mujeres que cruzaron la línea, impuesta por el patriarcado, allanando el camino de las que vendríamos después.
 
Tiempo de arena tiene una ambientación maravillosa. Viajaremos a Manila justo cuando empiezan las revueltas en Filipinas que acabaran con la independencia de estas de la corona española. Estas revueltas harán que el padre de las protagonistas decida volver a Toledo y será allí donde suceda toda la trama. La narración se inicia en los últimos momentos de vida de Xisca y la autora alterna el pasado y el presente para contarnos la historia de Mariana, Munda, Alejandra y Xisca.
 
Los personajes son para mí lo mejor de esta historia. en un principio pueden parecer estereotipos de la época en la que transcurre, pero conforme avanza la lectura las protagonistas sacarán todo su carácter y lucharan contra lo que les pongan. Mariana, la marquesa de Sotoñal, es altiva y fría y hará todo lo posible por mantener las apariencias. Munda es inteligente, vital y saca de quicio a Mariana; nos enseñará que el amor lo puede todo. Alejandra, la más pequeña de las hermanas, es una mujer adelantada a su tiempo, estudiará una carrera de hombres en una época (principios del siglo XX) en la que eso solo era un sueño y vivirá el amor a su manera. Xisca, la hija de Mariana, sufrirá un revés siendo muy joven que la marcará hasta el día de su muerte.
 
Inma Chacón es doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y profesora de Documentación. Ha sido decana de la facultad de Comunicación y Humanidades en la Universidad Europea. Fundó y dirigió la revista digital Binaria : Revista de Comunicación, Cultura y Tecnología . La princesa india (Alfaguara) fue su primera incursión en el mundo de la narrativa seguido por  Las filipinianas (Alfaguara).
 
Nació en Zafra, Extremadura, en 1954. Su padre, Antonio Chacón, que fue alcalde de Zafra, tenía inquietudes literarias: escribía poemas con el seudónimo Hache y leía poesía a su familia. Falleció cuando Inma tenía 11 años. María Gutiérrez, la madre, partió al año siguiente a Madrid , donde se instalaron.
 
Inma dice que aprendió a leer literatura "muy pronto": "Mi padre era poeta y mi madre ha sido una gran aficionada a la lectura, así es que desde muy jovencita ella nos elegía los libros".
Ha sido columnista de El Periódico de Extremadura desde fines de 2005 y colabora con diversos medios.
 
Su primera novela, La princesa india es un homenaje a su hermana, pues era una historia que ella quería escribir cuando enfermó del cáncer que terminaría con su vida en 2003. Dulce le pidió a Inma que realizara ese proyecto.
 
Tiempo de arena es una novela llena de secretos y dolor pero también de amor y nuevas oportunidades, de tiempo para pensar y perdonar. Una historia donde la felicidad y la tristeza se mezclan como lo hace en la vida de cada día, con sus luces y sus sombras.
 
Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

viernes, 5 de mayo de 2017

La (re)vuelta de los clásicos



Queridos clásicos:
Intentar definiros sería como pretender cruzar el Pacífico en una balsa hinchable llena de agujeros. Hay quién dice de vosotros que sois la esencia de la literatura actual, la sangre que hubo de derramarse para que otros tuviesen un hilo del que tirar. Pero también tenéis vuestros detractores. Esos que dicen que sois morralla, aburrimiento y que os habéis llevado una fama inmerecida.
No quiero definiros y, a la vez, necesito hacerlo. Tampoco quiero caer en los tópicos aunque no encuentro otra manera de hacerlo que repitiendo lo que ya se ha dicho de vosotros. Rosa montero dice en ‘El amor de mi vida’: [...] son esos libros inabarcables y tenaces que, aunque pasen las décadas y los siglos, siguen susurrándonos cosas al oído. Esa es, sin duda, la esencia de un clásico. Sus tramas no pasan de moda (y no me refiero solo a la parte literaria), ya que las bases en las que están apoyadas son de una solidez aplastante. Os pongo algún ejemplo:
Hace algo más de un siglo ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’ cosechó grandes críticas (positivas y negativas; porque nunca llueve a gusto de todos) por ser una mezcla de novela de aventuras y ciencia ficción, pero hoy ese submarino es real y también hay por ahí algún que otro capitán Nemo. A mediados del siglo pasado George Owell publicó ‘1984’, una distopía que se basa en un desconocido que vigila los movimientos de toda una sociedad para que nada ni nadie se salga del cuadro que él ha pintado, algo que no ha tardado mucho en ser una posibilidad muy cercana a la realidad. En 1973, el grandísimo Michael Ende nos regaló ‘Momo’, distopía infantil que nos habla de como perdemos el tiempo en banalidades y como dejamos que nos lo roben.
Y hablando de robar el tiempo ¿recordais las listas de lecturas obligatorias? Todos hemos sentido escalofríos cuando al empezar el curso nos daban la famosa lista (sí, los lectores también. Somos mortales, al fin y al cabo), ya que traían consigo a los temidos, odiados y en algún extraño caso, como el mío, esperados libros clásicos. Las esperaba con tantas ganas que cuando leía nombres como Bécquer, Lope de Vega o Cervantes me revolvía incómoda en la silla y me daban sudores. ¿El motivo? Ya eran viejos conocidos. Y yo quería mundos viejos, pero nuevos para mí.
Recomendar a un lector un clásico es como plantarse en mitad de un tiroteo y esperar que ninguna bala te toque. La realidad es que estás buscando la bala que lleva tu nombre, pero la satisfacción de escuchar: ‘pues me ha encantado’, te cose la cicatriz. Italo Calvino decía: ‘Los clásicos son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad’. No tengo nada que añadir.
Y queriendo hacer volver a la mula al trigo, os cuento que me crié en una casa en la que vivían seis personas más, ninguna de ellas leía por lo que solo tenía a mano los libros de lectura obligatoria de mis hermanos mayores. Libros que eran leídos para los trabajos de clase y después eran abandonados en una caja. De esa caja nació mi amor a este género. ‘El camino’ de Miguel Delibes y ‘Los escarabajos vuelan al atardecer’ de María Gripe fueron devorados sin piedad durante los largos, tórridos y salvajes veranos extremeños. Pero también tuve pesadillas por culpa de las leyendas de Bécquer y me sacaba de quicio la lírica de Lope de Vega. Por eso la entrega de las dichosas listas acabaron siendo mi momento favorito del curso. Tachaba los ya leídos y me iba directa a por los que se mostraban nuevos y relucientes para mí.
¿Y a qué viene todo este discurso? Pues al simple hecho de que los clásicos os estáis revolviendo, gritando un aquí estoy imposible de ignorar. En un siglo en el que publicar un libro ya no depende del respaldo de una editorial, donde las novedades te aturullan y la oferta literaria se desmadra muchos huimos despavoridos a refugiarnos en la apacible y extraña paz que dais esos libros que todos conocemos, esos que lleváis años invadiendo nuestro espacio, nuestra lista de eternos pendientes. Os hemos cogido, manoseado y devuelto a vuestro lugar porque si lleváis décadas esperando, que más da una semana más. Pero entre tanto autor nuevo y tantas terceras partes de historias que ya pensábamos cerradas, los clásicos habéis iniciado vuestra reconquista ofreciéndonos una mirada nueva a lo que ahora vivimos. Porque muy pocas de las cosas que suceden (y de las que se escriben) hoy son realmente nuevas.
Mis queridos clásicos, creo que a pesar de mis intentos no conseguiré convencer a muchos de que estáis ahí desde siempre para revolvernos el pelo, las enaguas y curarnos algunas heridas. Me conformo con que tan solo uno decide sacar de su encierro a Darcy y Bonnet para enamorarse; a Bastián y Fuyur para volar por toda Fantasía; para ayudar a Momo y Casiopea a luchar contra los Hombres Grises; a la familia Buendía; a Ana Ozores; a Lolita; o para escuchar decir a Sherlock: 'Elemental, mi querido Watson'; para amar Frankenstein o salir a investigar con Guillermo de Baskerville. De una manera o de otra, vosotros solos os bastáis para iniciar una y otra vez vuestra (re)vuelta.
Laura.

viernes, 21 de abril de 2017

El amor que te mereces de Daria Bignardi

Vengo a hablaros del libro con la encuadernación más suave del mundo. En serio, es muy suave. Suavidad, que por cierto, le va muy bien al título: 'El amor que te mereces'. Delicado ¿verdad?

Antonia es autora de novela negra, vive con un comisario de policía y esperan su primer hijo. Es precisamente su próxima maternidad lo que lleva a Alma, su madre, que su tío Maio (Marcos) no murió a causa de una enfermedad como le hizo creer sino que desapareció y nunca se encontró su cuerpo.

Alma está convencida de que su hermano desapareció por su culpa. Antonia viaja a Ferrara donde el comisario D'Avalo, Michela y Lia la ayudarán a saber que fue lo que le pasó a Maio. Quiere ayudar a su madre a quitarse ese peso de encima, pero las cosas no siempre salen como uno quiere y el algunas ocasiones hay que dejar los secretos tan escondidos como estaban.

'El amor que te mereces' es una novela de personajes y muy intima. A través de las voces de Alma y Antonia, siempre en primera persona y en presente, conoceremos todos los secretos de la familia Soriani y descubriremos que le pasó a Maio. Al inicio de cada capítulo nos indica quien nos narra la historia, pero no haría falta ya que el tono de cada una es muy diferente. Antonia es tranquila, comedida aunque adora los misterios y no duda cuando sabe que la decisión que ha tomado es la correcta; Alma es solitaria y dominante pero también luchadora. Al principio te cuesta empatizar con ella, casi desde la primera página la tildas de narcisista, pero a medida que la narración avanza entiendes que le ha llevado a encerrarse en sí misma. Los personajes que arropan a las protagonistas son de lo más variado y le dan a la novela mucho movimiento.

La ambientación es maravillosa. En todo momento sientes como si estuvieses con Antonia recorriendo las calles de Ferrara. No se excede en las descripciones ni se complica contándote minuciosamente en paisaje. Para mí, Bignardi sabe manejar muy bien la información, da la justa y necesaria en cada momento.

La trama es muy ligera. A pesar de ser una historia donde gran parte del peso de la narración recae en la desaparición de Maio no es para nada pesada. Es una lectura rápida, pero esto no le resta misterio.

Si tengo que señalar algo negativo es el personaje del comisario Luigi D'Avalos, conocido del marido de Antonia. Se supone que debería ser el apoyo de Antonia mientras está investigando en Ferrara, o esa es la impresión que da cuando lo conoce, pero apenas aporta datos a la investigación de la desaparición de Maio.

Daria Bignardi nació en Ferrara, aunque reside actualmente en Milán. Con medio millón de lectores en Italia, sus novelas, entre las que se encuentran L’acustica perffeta, Un karma pesante, Non vi lascerò orfani o Santa degli impossibili, han sido traducidas a varios idiomas y publicadas en más de diez países. Fruto de éstas, la autora ha obtenido varios galardones, como el premio Rapallo, el premio Elsa Morante y el premio Città di Padova. Además de escritora, Daria Bignardi es periodista y ha sido presentadora de varios espacios televisivos, como el magazine cultural Le invasioni barbariche. Actualmente es la directora de la cadena Rai 3. 

¿Habéis leído 'El amor que te mereces'? Yo no conocía a la autora y espero leerla de nuevo. Muchas gracias Duomo Ediciones por la oportunidad de leer esta historia.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.



domingo, 16 de abril de 2017

Entrevista a Juan Soto Miranda

Hace unos meses leí los caballeros de la ciencia y fue una gran lectura. Tanto que me gustaría que lo conocieseis un poco más.

- ¿Cómo nació 'Los caballeros de la ciencia?
Escribir un libro es un proyecto que surge en la adolescencia. La idea de Los Caballeros de la Ciencia llevaba muchos años rondándome la cabeza, con un inicio y un final que tuve claros desde el principio. Con el tiempo fui construyendo y desarrollando la trama en torno a ambos.


- ¿Hay algo de ti en tus personajes?

Sin duda. Creo que todos los personajes tienen algo de mí, bueno o malo, algo que me gusta o que no, que querría ser o que detestaría. En el fondo, no dejan de ser una especie de "hijos".

- ¿Planificas o te dejas llevar por la historia?

Antes de comenzar a escribir tengo bien definida la columna vertebral, si bien es verdad que a medida que te pones surgen ideas nuevas que, a veces, te hacen volver atrás y retocar partes que ya creías terminadas.

- Cuéntanos ¿tienes alguna manía al escribir?

Soy poco maniático. Cuando lees lo que debe hacer un escritor, aquello de tener una rutina y escribir todos los días a la misma hora, a mí me da la risa. Trabajo a turnos y tengo niños pequeños, así que voy contra todas las normas establecidas. Desgraciadamente no escribo a diario, lo que me retrasa mucho, ya que a veces me toca releer los últimos capítulos y me hace perder demasiado tiempo.

- ¿Existe la inspiración?

 Diría que no. La inspiración es el fruto del trabajo. Es cierto que hay días que de repente tienes una idea que te parece estupenda, pero es el resultado de haberle dado vueltas al mismo asunto durante semanas.


- ¿Qué libro te acompañaría a una isla desierta?

Como preveo que me vas a dejar allí mucho tiempo, tiene que ser uno largo para que me dure más (je, je), así que me llevaría El conde de Montecristo.

- ¿Cuál ha sido tu experiencia autopublicando?

Estoy muy contento. Es cierto que a veces te sientes muy solo y te toca hacer el trabajo que haría la editorial por ti. Me refiero, sobre todo, a la promoción. Amazon es una gran ayuda. Funciona muy bien y te da una visibilidad increíble a nivel mundial. Es una gran plataforma de lanzamiento.

- Sí tuvieras que elegir ¿seguir leyendo o seguir escribiendo?

Una pregunta difícil. De momento, y mientras no se demuestre lo contrario, tanto la lectura como la escritura son hobbies para mí. Creo que sacrificaría la escritura.

- Para leer ¿clásicos o contemporáneos?

Contemporáneos. No tengo nada en contra de los clásicos, de hecho ya has visto qué libro me llevaría a una isla desierta, pero actualmente prefiero leer novelas ambientadas en nuestra época.

Juan Soto Miranda (Madrid, 1974). A pesar de ser alumno destacado en las asignaturas de letras durante su formación preuniversitaria, orientó su carrera a las ciencias, estudiando Ingeniería Superior Informática. Sin embargo, desde siempre ha tenido inquietud por escribir y, con dedicación y constancia, compatibilizándolo con sus obligaciones laborales y familiares, ha conseguido concluir este ambicioso primer proyecto: Los Caballeros de la Ciencia, a la venta en Amazon.
Amante de la lectura, el deporte, la naturaleza y los viajes, que inspiran algunas de las escenas de su libro, se define como un perfeccionista. En la actualidad trabaja en su segunda novela, que compartirá algunos de los personajes con Los Caballeros de la Ciencia.

 Visita su web:
www.juansotomiranda.com
Muchas gracias Juan por dedicarme un ratito, pero sobre todo de darme la oportunidad de leerte y espero volver a hacerlo pronto.
Os deseo grandes lecturas.
Laura.

martes, 11 de abril de 2017

Y en nosotros nuestros muertos de Ana Medrano

En 2016 decidí darles una oportunidad a los escritores independientes. Alicia Domínguez abrió la veda con 'Viaje al centro de mis mujeres' (tenéis la reseña aquí) y no puedo estar más contenta con los autores que estoy descubriendo.

Hoy os traigo 'Y en nosotros nuestros muertos' de Ana Medrano, el primero de una tetralogía.

Magdalena Castelao, Nena, está a punto de enfrentarse a su segundo divorcio y  es incapaz de superar la muerte de su padre. No cree que sea un accidente y sus sospechas se confirman cuando, poco después de la muerte de su padre, descubre la desaparición de un espejo de cornucopia (un espejo muy importante para ella) en el taller de este. Luchará para convencer a su familia y a la policía de que hay algo más, pero no se imagina lo que su insistencia destapará. El inspector Javier Rivera la ayudará...

 Asesinato, robo, tráfico de arte, amor... Tiene una trama adictiva, de esas que te hacen leer hasta horas en las que hasta los animales nocturnos están ya dormidos. La transición entre capítulos, que no son excesivamente largos, es uno de los detalles (técnicos) que más me gustó, ya que empiezan con la estrofa de una canción que tiene algo que ver con lo que autora nos desvelará. Ana Medrano tiene una prosa sencilla y fluida pero crea grandes momentos de tensión que te dejan con ganas de más además de unas descripciones que no te marean y que te dan la información necesaria para no perderte. En cuanto a la ambientación, la historia danza entre Madrid y Galicia; el cambio entre los escenarios es muy natural.

'Y en nosotros nuestros muertos' está narrado en primera persona, lo vemos todo a través de los ojos de Nena. Desde la primera página empatizas con ella; sientes el dolor por la muerte de su padre y su furia porque nadie cree que sus sospechas de que la muerte de su padre no fuese un accidente sean ciertas. Nena tiene muchas espinas clavadas, de esas que tenemos todos. Es a la vez frágil y fuerte; indecisa y determinante; sincera, pero le aterra meter la pata.
Los personajes secundarios son maravillosos. En ellos vemos la importancia que la autora le da a la familia y a los amigos. Nena siempre tiene cerca a alguien que la alienta, como es el caso de Félix y Dado, o Sole, que es quien le hace poner los pies en la tierra. La historia también tiene momentos de humor y vienen de la mano de Lola, la hija pequeña de Nena. Lola refresca los momentos más tensos.

Ana Medrano nació en Madrid en 1965, estudió Arte, vivió dos años en Londres y tiene dos hijos. A 'Y en nosotros nuestros muertos' le siguen 'En el lugar de siempre' y 'Después de tantas penas'. Actualmente la autora está dando los último retoques a la cuarta y última parte de la saga 'Nena Castelao'.

¿Habéis leído el libro? Contadme en los comentarios que os ha parecido. Sino lo habéis hecho os recomiendo que lo hagáis, yo me pongo en unos días con su segunda parte. Muchas gracias a Ana Medrano por la oportunidad de leerla.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

martes, 4 de abril de 2017

Diario de diez lunas de Carmen Garijo

La sinopsis de este libro pintaba bien. Un thriller que mezcla blanqueo de dinero, prácticas sexuales oscuras, el machismo dentro del ámbito laboral y la maternidad, lo tenía todo para encantarme. Es cierto que cumple lo que promete pero no puedo decir que la lectura haya sido buena.

'Diario de diez lunas' es un domestic noir, que viene a ser algo así como un thriller donde la acción se desarrolla dentro del círculo más cercano al protagonista, que suelen ser personas normales. Vamos que quienes investigan y resuelven los casos son los propios protagonistas. No hay policías ni detectives al mando del caso.

Elena está a punto de conseguir un puesto en la dirección de una importante empresa de publicidad. Es una mujer fuerte, segura de sí misma, formada, está casada y va a ser madre. Confía en que su embarazo no influya en el ascenso, pero se equivoca. Cuando se enfrenta a sus jefes empieza a ver cosas raras en la empresa. A partir de ahí su vida se complica y todo se da la vuelta.

La protagonista descubre una red de blanqueo de dinero, en la que está involucrada su familia; una organización que promueve el sadomasoquismo, en la que sus jefes tienen un papel muy importante y una mafia china interesada en el arte. Elena decide desentrañar estos misterios con la ayuda de Ernesto, el marido de su hermana, y una agencia de detectives que trabaja a la sombra.

La verdad es que se me ha quedado muy floja. Es cierto que la trama engancha, pero conforme avanzaba la lectura me perdía entre datos innecesarios, descripciones que no venían a cuento y diálogos sin gracia.

Los personajes son planos y no son creíbles. No cambian ni avanzan durante la narración, los diálogos entre ellos están cargados de tópicos de los 90 (la trama se desarrolla entre 1995 y 1996) como: te escucho cartucho o repetir hasta la saciedad OK y son tan extensos que llegas a perderte.

El desarrollo de la historia me dejó un tanto descolocada. Por un lado, se nota que la autora se ha documentado y ha hecho un buen uso de la ambientación (en lo que a descripciones se refiere), pero es como si hubiese metido en el procesador de texto todos los datos y solo los hubiese colocado en un orden lógico; por el otro, tramas que desaparecen sin ser cerradas; momentos en los que solo se habla del embarazo, da la impresión de estar leyendo una guía de puericultura; cambios de actitud de la protagonista que se achacan a las hormonas, ahora soy una chica dulce, ahora una aprendiz de mafiosa; desconfiar de todo el mundo para acto seguido defender a alguien por encima de todo. Y esto para llegar a un final donde aparece, de la nada, una historia de amor.

Algo que sí me ha gustado es lo bien que enfoca la autora el tema del machismo laboral.

Carmen Garijo Periodista y licenciada en Filología Hispánica, trabaja desde hace más de 20 años en el sector de las revistas femeninas, tras iniciarse en el mundo periodístico en periódicos locales. Ha ejercido su labor diaria desde distintos puestos de responsabilidad, centrándose especialmente en el mundo de la moda, la belleza, la salud y el estilo de vida. Actualmente es subdirectora de la revista Glamour, líder de ventas en España en el sector de la prensa femenina. A su ya larga trayectoria como profesional del periodismo se une su experiencia docente en diversos másteres universitarios (profesora de Redacción Periodística de Moda en el Máster en Periodismo de Moda y Belleza Universidad Carlos III-Ediciones Condé Nast) y seminarios dirigidos a profesionales de marketing y relaciones públicas de firmas de moda. También forma parte anualmente de los Jurados de Tesis de fin de carrera en el Instituto Europeo de Diseño de Madrid, el IED Moda Lab Madrid. En mayo de 2009 se publicó su primer libro, un ensayo sobre moda, belleza, psicología de la seducción... titulado El irresistible atractivo de unas piernas largas. Diario de diez lunas es su primera novela.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

viernes, 31 de marzo de 2017

Un largo silencio de Ángeles Caso

No tengo ni idea de como acabó este libro en mis estanterías, pero ahí estaba un día que necesitaba un libro corto para llevar de aquí para allá una semana que iba a ser ajetreada. Las lecturas desde que empezó 2017 están siendo muy buenas, pero como tiene que haber de todo hoy os traigo el segundo batacazo del año.

'Un largo silencio' (Premio Fernando Lara, 2001) es la historia de las mujeres de la familia Vega (Letrita, María Luisa, Alegría, Feda y Mercedes) antes y después de la Guerra Civil. Vuelven del extranjero al poco de acabar la guerra, han estado tres años fuera, nada es como lo recuerdan y pertenecen al bando de los que no ganaron. Desde que ponen un pie en Castrollanos, Letrita sabe que han perdido el trabajo, a los amigos y la casa. Es algo que se esperaban y vuelven preparadas para sobrevivir.

Es una novela de personajes. Cada capítulo está centrado en un miembro de la familia y nos cuenta el pasado y presente de cada uno mezclado con como afecta al resto de integrantes. A pesar de que estos capítulos llevan un orden lineal, da constantes saltos entre el presente y el pasado de unos y otros.

La época en la que está ambientada me gusta mucho y sabía que era una historia donde el peso lo llevaban los personajes, cada uno con su personalidad, pero al ser un momento tan duro como la postguerra y desde el punto de vista de los que perdieron está demasiado edulcorado. Se narra todo deprisa y corriendo, no hay apenas ambientación y la historia desemboca en un final que puede parecer abierto pero que a mí me dio la sensación de ser muy ambiguo.

'Un largo silencio' tuvo algo que sí me gustó y es el narrador. La autora usa el pasado en la mayor parte de la novela, pero en algunos momentos habla en futuro y este cambio en la voz agiliza y refresca la historia.

Le tenía muchas ganas a Ángeles Caso y esta mala experiencia me ha quitado las ganas de leer más de ella aunque será un placer saber que os ha parecido.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.


martes, 28 de marzo de 2017

Aguacero de Luis Roso

Una de mis obsesiones a la hora buscar lecturas es encontrar autores extremeños. Quiso la suerte que al publicar la reseña de 'París es siempre una buena idea' de Nicolas Barreau en Twitter que conociera a este autor. La agencia literaria, Salmaialit, que representa a Barreau en España vio mi tuit y me ofreció la oportunidad de leer a Luis Roso, extremeño afincado en Madrid.

'Aguacero' está ambientada en la década de los cincuenta. En Las Angustias, un pequeño pueblo en la sierra de Madrid, se han cometido unos asesinatos sin razón aparente. Nadie sabe nada, nadie ha visto nada. Las sospechas recaen en un conde venido a menos primero y a los trabajadores de un presa en construcción, después; pero en ese pueblo nada es lo que parece. El caso es competencia de la Guardia Civil, pero al sospecharse que los asesinatos pueden tener un carácter político mandan de apoyo al inspector Ernesto Trevejo, de la Policía.

Lo que más me sorprendió fue que la mayor parte de la acción transcurre en un período de tiempo muy corto y en ningún momento me dio la sensación de que la historia fuese demasiado rápida, ni que las subtramas se solapasen. Tiene un ritmo continuo durante toda la historia que te hace llegar al momento cumbre con ganas de más y sin haberte aburrido en ningún momento.

¿Qué os puedo decir de Trevejo? Si tuviese que elegir una sola palabra para definirlo sería 'fenómeno'. Porque eso es lo que es este personaje. Ernesto Trevejo es irónico, listo, no se casa con nadie, es borde como el solo y tiene un punto graciosillo que te hace sonreír incluso en el momento más tenso de la narración. Junto al inspector nos encontramos a Aparecido, un joven guardia civil encargado de apoyarlo durante la investigación. El guardia civil es el polo opuesto en cuanto a actitud se refiere: es un buenazo, algo inocente pero muy inteligente. Hacen el combo perfecto, uno, curtido y avispado; el otro, comedido y, a la vez, con tantas ganas de aprender que hace crecer tu simpatía por él desde que lo conoces.

Cuando leo un thriller siempre me dan miedo los finales. He leído historias en esta categoría que tenían una trama magnifica pero cojeaban con finales donde el malo es tan malo que no te lo crees y a los buenos les ponen mil y unas medallitas, casi que los canonizan. En 'Aguacero' el final es un reflejo de la época, hay medallas, sí, pero no estoy muy segura de que sea el bueno el que se las lleve.

Luis Roso nació en 1988 en Moraleja, Cáceres y su educación está claramente orientada a las letras. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca, en Filología Inglesa por la Universidad Autónoma de Barcelona y posee un máster de Literatura Española e Hispanoamericana. 'Aguacero' es su primera novela.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.