miércoles, 7 de febrero de 2018

Ni temeré a las fieras de Miguel Salas Díaz

Hay libros que sin saber por qué te gustan incluso antes de haberlos leído. Desde que su autor, Miguel Salas, me dijo que su novela llevaba por título Ni temeré las fieras supe que se quedaría en mi librero y así ha sido.

Roberto llega a Nápoles huyendo de una relación sin futuro y tras un amor nuevo. Cuando tan solo lleva unos días en la ciudad está le mostrará su cara más feroz. Perderá amigos de la manera más cruel y el amor le plantará cara.
Su amistad con Michelle Bellini, un anciano fascista traumatizado por la guerra, lo marcará tanto que hará cosas de la que no sería capaz.

La novela coge prestado el título de una poesía de San Juan de la Cruz que le va muy bien al tema principal que trata el libro y que te deja con ganas de leer más:

Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré a las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

 Roberto, el narrador, espera una vida apacible junto a Madda y un puesto en la universidad en la que va a trabajar como lector de español y se encuentra con la peor cara del ser humano. Es un personaje que crece cada capítulo, se nutre de las buenas experiencias , pero también de aquellas que lo hacen flaquear, que lo destrozan, se sobrepone y continúa luchando.

Me gusta encontrar historias donde se mezclan el amor, la amistad y la maldad humana y que convivan en las páginas de un libro como lo hacen en la vida real, como dos cara de una misma moneda. Miguel Salas lo consigue en Ni temeré las fieras con una forma de narrar sencilla, como si conversara con un amigo.

Dice su sinopsis que es una novela de aprendizaje, aunque no lo parece. Es una historia que te mantiene en vilo, con un final bien cerrado y que hace un guiño genial a mi tierra. No le puedo pedir más.

Muchas gracias a Salto de Página y a Miguel por la oportunidad y la paciencia.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

 

 

miércoles, 17 de enero de 2018

Las mujeres en el castillo de Jessica Shattuck

El pasado 2017 fue un año de lectura fracasadas y grandes descubrimientos literarios. Por ahí dicen que las mejores lecturas son aquellas que aparecen por sorpresa, como apareció Las mujeres en el castillo, y el dicho se convirtió en afirmación. Tiene algo especial entre sus páginas que llama al lector y que convierte esta historia en uno de los mejores libros sobre la Segunda Guerra Mundial que he leído en mucho tiempo.

Ante la posibilidad de una nueva guerra mundial la decisión es clara: hay que matar a Hitler. El plan falla y Marianne, la mujer de un resistente asesinado, está de vuelta en el castillo de los antepasados de su marido. Hizo una promesa y está dispuesta a cumplirla, aunque el mundo en el que creció se derrumba con cada paso que da para encontrar a otras viudas de la resistencia.

Marianne, Benita y Ania tendrán que esforzarse por llevarse bien y mantener a su, atípica, familia unida.

" [...] trataría de encontrar las palabras adecuadas para expresar la poderosa fuerza del compañerismo en un mundo en el que la camaradería había sido corrompida [...] ".

Los testimonios de Ania, Benita y sobre todo el de Marianne convierten esta novela en una obra coral donde cada personaje tiene espacio y voz propia. A través de las cuatro partes en las que se divide el libro conoceremos la visión de los miembros de la resistencia y de aquellos a los que la guerra les sorprendió, pero también la perspectiva de los que cambiaron de bando al darse cuenta que la guerra no era por un bien común. Seremos testigos de la parte que no se contó con una sordidez y realismo que duelen y de las consecuencias que sus supervivientes arrastraron para siempre.

El castillo de Lingenfels es un personaje más dentro de este relato. Asistiremos a unas fiestas famosas por su estilo pasado de moda a las que acudían todos los que tenían un buen apellido, lo veremos saqueado por soldados de ambos bandos, se convertirá en el perfecto escondite para muchos, será hogar provisional para nuestras tres mujeres y sus hijos y renacerá de sus cenizas mucho tiempo después convertido en el Instituto Falkenberg de Investigación Ética y Moral. 

Las mujeres en el castillo es una oportunidad para perdonar y perdonarse, una historia de supervivencia y un lugar para volver a empezar. 

Por último, agradecer a Lince Ediciones por el envío del ejemplar y por dejarme disfrutar de esta historia.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.




sábado, 16 de diciembre de 2017

El café de los pequeños milagros de Nicolas Barreau

La novela romántica no es mi género favorito y tiendo a olvidar que existe hasta que Nicolas Barreau saca nuevo libro. Me preguntan a menudo que si no me gusta la romántica porque leo a este autor y mi respuesta siempre es que no lo sé, pero Barreau tiene algo que hace que quiera leer sus libros. Tenéis otra reseña de este autor aquí.

Un catarro, un anillo, un libro misterioso que perteneció a su abuela y un desengaño amoroso llevan a la temerosa Nelly hasta las románticas calles de Venecia. Este viaje le enseñará que los miedos se superan, que el amor aparece sin avisar y que todos, absolutamente todos, escondemos algo.

La vida no es justa, y algunas personas sencillamente tienen menos suerte que otras. Al final solo quedan los recuerdos.

En El café de los pequeños milagros, Barreau es fiel a su estilo claro y sin florituras para contarnos historias de amor creíbles, llenas de buenos y malos momentos y de situaciones que pueden parecer descabelladas, pero que ocurren cada día.

Lo bueno de creer en las señales es que pueden orientarte en el desconcertante mapa de la vida. Lo malo de ellas es que reflejan nuestras propias deficiencias, y siempre justo cuando no estamos en condiciones de captar su mensaje orientador.

Este autor suele ambientar sus novelas en París, aunque en esta historia el escenario principal es Venecia. Pero no la Venecia que todos conocemos de bailes de máscaras y románticos paseos en góndola, sino la parte escondida que el turista no ve por andar siguiendo las directrices de una guía de viajes. Pero donde Barreau destaca es en las descripciones. No sé como pero hace que sientas hasta el sabor del café que se toman los personajes. Es maravilloso leer uno de sus libros y sentir que estás dentro, que no eres un mero espectador.

Los personajes esta vez me han flaqueado un poco. Nelly es una chica corriente y como todos tiene sus luces y sus sombras, pero su crecimiento a lo largo de la historia no ha terminado de convencerme. En un momento pasa de cero a cien sin explicación. Valentino es el típico seductor que aparece en toda novela romántica, pero me sorprendió que lo siguiera siendo al acabar el libro cuando al final suelen transformarlos en príncipes perfectos para tener su final feliz.

Por último, agradecer a Salmaialit por el envío del ejemplar y a vosotros solo me queda deciros que:

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.





miércoles, 15 de noviembre de 2017

El bar de las grandes esperanzas de J.R. Moehringer

Me declaro adicta a los (pocos) programas sobre literatura que se emiten en televisión. Hace unos meses vi en Página Dos, programa que se emite en TVE2, me enamoré perdidamente de este libro tras ver la entrevista que le hicieron a su autor.

Para J.R. el Publicans es más que un bar. El Publicans es el lugar donde ríe, llora, se enamora, ama y siente: ES SU REFUGIO.
Su padre no es más que una voz que sintoniza en la destartalada radio de su huraño abuelo, su familia es un autentico caos y vive obsesionado por dar la talla ante su madre.
El bar y los hombres con quienes lo comparte serán su tabla de salvación, pero también su talón de Aquiles.

El bar de las grandes esperanzas es una novela de personajes. Unos personajes que son maravillosos, reales (en la ficción y en la realidad); personajes a los que sientes el deseo de amar, abrazar o zarandear y con los que sin duda te identificarás. Tengo que destacar que Charlie, tío del protagonista, merece una novela para él solo y que el Publicans es un personaje más. Cada capítulo nos habla de una persona o situación (siempre desde el punto de vista de J.R.) que cambiará su vida. Son capítulos cortos y con un lenguaje fresco y sencillo.

No es un libro que se lea rápido, pero precisamente ese ritmo pausado es lo mejor. Es una historia para disfrutarla, para verse reflejado, para entender que pase lo que pase, por malo que sea, pasará. Al estar narrado en primera persona empatizar con el protagonista es muy fácil y es inevitable sonreír en ciertas escenas que nos han pasado a todos.

Como siempre agradecer a Duomo Ediciones por el ejemplar y a vosotros solo me queda deciros una cosa:

Os deseo grandes lecturas,

Laura.

jueves, 26 de octubre de 2017

El monarca de las sombras de Javier Cercas

Conocí a Javier Cercas por Soldados de Salamina, una historia sobre la Guerra Civil que David Trueba llevó al cine. La leí siendo adolescente  me impactó tanto que no me atreví a leer de nuevo al autor hasta hace unos meses.

El monarca de las sombras también es una historia sobre la Guerra Civil, pero en este caso es una historia real. Javier Cercas nos cuenta la historia de su tía abuelo Manuel Mena, un joven bachiller que se une a la Falange y lucha en el bando de Franco. Para Cercas, Manuel Mena es una leyenda de la que no quiere hablar, que le avergüenza.

Durante la narración se alternan capítulos que nos ponen en antecedentes, donde nos cuenta lo que dice la historia y en otros, la historia de Manuel Mena. En este punto hay algo que me confundía; porque Cercas cambia de tono según el tema que esté narrando: académico para los temas de historia e informal para los que trataban de Manuel Mena. No quiero decir que esto esté mal, pero teniendo en cuenta que los capítulos no llevan nombre no hay manera de saber, hasta que avanzas en la lectura, en cual estás y muchas veces salta de un tema a otro sin motivo.

No sé si este libro me ha gustado o no. Era consciente de que no era una novela, pero esperaba que al menos el autor hubiera novelado la historia de Manuel Mena que es lo que da a entender la sinopsis.

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.